Primero pensaron que era un temblor de tierra. Luego, por el sonido de las rocas en la corriente, presintieron el desbordamiento de la quebrada, y cuando comenzaron a caer piedras por el techo, salieron corriendo con lo que tenían puesto a resguardarse con otros vecinos en la esquina.
Pasaron dos minutos, los que sirvieron para que John Bayron Ceballos y su familia pudieran contar la historia.
"La quebrada ya se ha salido otras veces, entonces uno no se asusta tanto. Pero esta vez tembló muy feo", considera, al recordar la emergencia de este martes, cuando a las 5:40 de la tarde la presión del agua en un tubo madre del acueducto reventó lanzando las piedras que arrastraba la quebrada Cañada Negra, que sirve de límite entre Medellín y Bello.
La emergencia se controló con el cierre del suministro de agua, casi dos horas más tarde.
La casa del lado quedó casi destruida, mientras en aquella, habitada por cuatro adultos y cuatro niños, los efectos de la inundación y la caída de piedras hasta de más de 10 kilos les ocasionaron grandes pérdidas. Por fortuna, casi de milagro, no hubo víctimas.
"Se dañaron la nevera, la lavadora y dos televisores", señala.
Aunque Gloria Patricia Velásquez, otra habitante de la casa, busca entre aquel desorden algo que se pueda rescatar. La mayoría de la ropa revuelta sobre los muebles está reducida a harapos que escurren agua turbia.
"Con ese susto ya nos da miedo seguir viviendo aquí", confiesa la mujer mientras se esfuerza por mover una de las pesadas rocas en medio de la sala.
Por los huecos en el techo, en la parte de la casa que todavía lo tiene, entre las tablillas rotas, se ve el cielo nublado, pero ya sin asomo de lluvia.
"Es que si hubiera sido solo el agua, pero fue que llovieron piedras", señala.
También se salvaron
El susto de John Bayron, Gloria Patricia y los niños, que a esa hora estaban viendo televisión, también alcanzó a Dorancé Valencia Corrales, trabajador de un taller cercano, donde se fabrica y repara maquinaria utilizada en minería.
"Cuando menos pensamos fue que la quebrada se montó y se sintió como un temblor de tierra. Ahí fue cuando explotó el tubo y empezó a tirar piedras para arriba y ya nos salimos nosotros. Era la cosa más horrible", relata.
Dorancé salió del taller, cuya puerta está frente al sitio del daño, lanzándose por un muro de más de tres metros de altura, por lo cual tiene un trauma en un tobillo que por ahora le impide caminar sin cojear. Sus compañeros prefirieron romper el muro para ponerse a salvo.
En el taller y otro parqueadero aledaño, decenas de vehículos se averiaron por las rocas que cayeron sobre ellos, hasta un radio de 50 metros. Jorge Iván Cruz, trabajador del taller Lubricantes Zamora, señaló que con ellos, unas 60 personas terminaron refugiadas en la esquina.
Sin agua potable
Juan Carlos González, jefe de Operación de Acueducto de EPM, precisó que el daño del martes dejó sin agua a 37.800 instalaciones, lo que afecta en total a unas 130.000 personas en Medellín y Bello.
Cuadrillas de la empresa trabajaban ayer en la reparación de la tubería afectada.
Al mismo tiempo y con el apoyo de otras áreas de EPM y del municipio de Medellín, se adelantan las tareas de evaluación de los daños en viviendas y enseres.
González sostuvo que todavía es prematuro cuantificar las pérdidas por lo diverso de la afectación.
En el sector de Popular están sin agua los barrios Pablo VI, La Francia, La Isla, Moscú, Villa del Socorro, Popular, Playón de los Comuneros, Andalucía, Santa Rita y Zamora (los dos últimos de Bello).
En la zona de Machado, la afectación cubre los barrios La Camila, Fontidueño, Alcalá, Machado, Cinco Estrellas, urbanización La Estación, Cárcel de Bellavista, La Lomita y La Virginia, parte de Bello y Copacabana.
De igual manera, en el sector de Santo Domingo se afectaron los barrios La Esperanza, La Torre, El Compromiso, La Aldea, Santo Domingo 1 y 2, San Pablo, San José La Cima y Granizal.
EPM precisó en un comunicado que mientras dure la suspensión, el suministro de agua potable se realizará mediante carrotanques, dando prioridad a las instituciones de salud.
El ingeniero González señaló que la duración de la suspensión depende del avance de los trabajos, que se han visto retrasados por la necesidad de demoler estructuras de concreto junto al tubo averiado.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8