Atrás quedaron las extenuantes jornadas y las difíciles condiciones climáticas que tuvieron que soportar los 29 jugadores de la Selección Colombia Sub20, que durante 19 días adelantaron una preparación específica en altura en escenarios naturales del departamento de Boyacá.
Para la mayoría de los jóvenes preseleccionados es un alivio dejar a un lado las exigentes sesiones de trabajo físico, que se cumplieron en diferentes paisajes ubicados a alturas superiores a 3.000 metros sobre el nivel del mar.
En esta primera parte del trabajo se destaca la capacidad e idoneidad demostrada por el preparador físico Rodrigo Larrahondo, de poner a punto a la plantilla nacional en lo relacionado con el entrenamiento en las fases aeróbicas y anaeróbicas.
Ese "plus extra" conseguido en el aire y las breñas de Tunja y sus alrededores, como lo llama el licenciado Larrahondo, o esa "gasolina extra", como se conoce en el argot futbolístico, será el valor agregado con que dispone el combinado nacional para disputar a todo vapor los partidos del Campeonato Mundial Juvenil.
Un valor agregado que, sin duda, tendrá el elenco patrio a lo largo de la competencia internacional y que es evidente en los muchachos que mejoraron en aspectos como la resistencia, velocidad y potencia.
Al cabo de estos casi 20 días de permanencia en territorio boyacense, los preseleccionados al certamen orbital realizaron cerca de 20 unidades de entrenamiento y 10 unidades de trabajo para mejorar la resistencia aeróbica especial.
De este modo, el grupo no tendrá disculpa para acomodarse a las condiciones de altura y clima que se presentan en Bogotá, pues cada uno de los jugadores dispondrá de mayor capacidad de oxigenación por cuanto el transporte de hemoglobina será más óptimo.
A partir de este momento, cuando restan 19 días para el debut del equipo nacional ante su similar de Francia, la responsabilidad en esta segunda fase de la preparación recae en el estratega Eduardo Lara Lozano.
Lapso en que el cuerpo técnico en pleno hará énfasis en la labor táctica, técnica que estará acompañada del balón, uno de los grandes ausentes en esta primera fase de la pretemporada.
Por ahora, Larrahondo hace el relevo y entrega el testimonio de una actividad agobiante -caracterizada por la fatiga- al timonel Lara quien debe conseguir la coherencia entre líneas y, por ende, el correcto funcionamiento del colectivo.
Serán días de mucha agitación, ya que al entrenador le esperan varias tareas siendo la de más trascendencia la de escoger a los 21 jugadores que harán parte de la nómina oficial que competirá en el Mundial.
Así mismo, la enorme expectativa que se tiene por la incorporación al equipo del volante de armado James Rodríguez, quien sólo hasta el 19 de julio podrá hacer parte de la escuadra.
Así habló el orientador vallecaucano sobre lo que ha sido hasta el momento esta fase de preparación y lo que resta de la misma.
¿Su balance sobre lo que fue la preparación en altura que hizo en Tunja?
Adelantamos una fase de preparación muy exigente, bien planificada en todos los aspectos y para ello supimos aprovechar de la mejor manera, las condiciones que ofrece la ciudad con un centro de rendimiento de altura.
¿Ese plus extra en lo físico será esencial para afrontar los juegos del Mundial?
Desde luego que sí. Tenemos que sacarle el mayor provecho posible porque sabemos que vamos a competir en Bogotá y es ahí donde vamos a ver los efectos que hemos ganado al cabo de los 19 días que permanecimos en esta ciudad adelantando esta fase de preparación.
¿Se percibe la diferencia de altura que hay entre Tunja con respecto a Bogotá en donde competirá la selección Sub20?
Mucho se ha hablado sobre el fenómeno de la altura, que dejó de ser un mito para convertirse en realidad. El grupo que tengo en la actualidad es muy diferente en lo que tiene que ver con la respuesta física, al que llegó hace casi 20 días.
Luego de este lapso, los muchachos se acoplaron perfectamente a esta situación que se puede observar en su notable respuesta física con relación al acomodamiento que se hizo en alturas superiores a los 3 mil metros sobre el nivel de mar.
¿Su análisis de los rivales que enfrentará en el Mundial en la primera ronda?
En el fútbol las diferencias se han acortado lo que indica que ya no hay rival pequeño. Por esa razón, son tres rivales muy fuertes a los que se les debe respetar. A Francia lo conocemos bien ya que lo enfrentamos en el pasado torneo Esperanzas de Toulon, en donde le ganamos la final.
En cuanto a la selección de Malí, este onceno africano muestra un fútbol diferente, se destaca por su rapidez que la combina con la fuerza y el choque.
Por último está Corea del Sur que se caracteriza por su coraje y sacrificio. Son tres rivales distintos que, por ende, poseen estilos diferentes y a los que se les debe ganar con una dosis de buen fútbol.
Por eso Colombia se está preparando para ello, para enfrentarlos y tratar de llegar, como se ha dialogado con el grupo, a disputar la final del campeonato del mundo.
¿Ya tiene dispuesto el grupo de los 21 que integrarán el combinado patrio?
Tengo 30 excelentes jugadores, pero infortunadamente nueve muy buenos quedarán por fuera de la selección Eso está muy difícil, pues solamente hay espacio para 21 jugadores. El martes espero entregar el listado definitivo mediante un informe que le entregaré al presidente de la Federación Colombiana de Fútbol.