Cuando Yelitza Marín miró que en la vitrina había galletas, tortas secas, refrigeradas, postres, dulces, y que pese a su diabetes podía comer de todo, la invadieron tanto los nervios que no aguantó y se puso a llorar.
Hacía muchos años que no probaba un dulce. Hacía muchos años que añoraba un postre. Y ese día comió torta, galletas, dulces... sin que se afectara su salud. El milagro lo hizo Manjares Dietéticos, la empresa que Nancy Valencia creó en 1999 y que hoy es una de las más posicionadas de la ciudad.
A Nancy, una educadora del Instituto Antioqueño de Diabetes, Metabolismo y Nutrición, se le metió en la cabeza abrir un negocio con productos con cero por ciento de azúcar, para endulzarles la vida a quienes, por enfermedad, no la pueden probar. Hoy está ubicada en Laureles, al lado de la iglesia Santa Teresita.
Según cuenta Nancy, se animó a impulsar Manjares, luego de que en una fiesta en el centro donde trabajaba vendiera casi tres millones de pesos en productos para los enfermos que iban al instituto. Ese fue el plante. Lo que vino después fue buscar el local que, según le contaron los vecinos, estaba salado porque nadie duraba allí.
Eso no la amilanó. Decidida, se fue a Actuar Famiempresas, donde le hicieron el primer préstamo para abrir el negocio.
Después de un año de ser la mensajera, la cocinera, la administradora y la vendedora, Nancy consiguió el primer empleado. Así, de a poco, fue avanzando junto a una clientela que crecía gracias al dulce que podía comer sin enfermarse.
Crecimiento
Ese hijo que hizo a Nancy llorar, reír, trasnochar, madrugar, correr, ya gatea. Los 14 empleados, los nueve años que tiene, el portafolio de productos y la enorme clientela que de Manjares Dietéticos son la prueba fehaciente.
Todos los días Gabriela y Carlos Alberto, dos niños con Síndrome de Down, visitan el punto de venta de Laureles para comer dulce sin preocuparse. "Les encanta venir", cuenta Nancy, mientras les sirve su postre favorito.
Pero no solo van personas con problemas de diabetes. Liliana Duque, una estudiante de Derecho y ex candidata a Señorita Antioquia es frecuente visitante de Manjares. Dice que le encanta ir porque puede comer todo el dulce que quiere sin necesidad de pensar en las calorías. Conoció el negocio porque su abuelo y su padre son diabéticos. Sin embargo, siguió visitando el punto de venta por la variedad de productos.
"Mis amigos ya saben que cada vez que me quieren dar una sorpresa me llevan un postre de Manjares", cuenta Liliana.
La filosofía de Nancy es que la diabetes no tiene estrato. Por eso asegura que no compite con precios. "Mi papá es diabético y los precios son para que él los pueda comprar", insiste.
Y gracias a ese postulado ya tiene un punto de venta en el Éxito de Envigado y muy pronto tendrá otro en Pomona, de El Tesoro. Muchas ofertas le llegan para que abra sedes en varias ciudades pero ella dice que primero tiene que consolidarse en Medellín.
Reconoce que sin los 46 millones de pesos que en estos años le ha prestado Actuar Famiempresas, su negocio no estaría abierto. Por eso, recomienda a los microempresarios acudir a este tipo de entidades donde, además, se les brinda asesoría. Y mientras se hornean las galletas y las tortas, Nancy piensa en crear otro manjar que no le haga daño a nadie.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8