Cintillo de indicadores económicos Colombia

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

El Ejército de Egipto ahogó la protesta de los islamistas

El Gobierno decretó el estado de emergencia en un intento por impedir que el caos se extienda. Los disturbios dejaban ayer 278 muertos y 2.000 heridos.

  • FOTO REUTERS Y AP
    FOTO REUTERS Y AP
14 de agosto de 2013
bookmark

Potentes altavoces les anunciaron ayer a los musulmanes acampados en la plaza de Al Nahda de El Cairo que había llegado su última oportunidad de abandonar las protestas. Minutos después, y contrario a otras veces, el Gobierno cumplió sus amenazas.

Primero fueron el gas lacrimógeno, los bulldozers y las bengalas. Luego, las balas y la sangre. Las fuerzas de seguridad de Egipto llegaron después del amanecer para dispersar el campamento donde miles de islamistas realizaron una vigilia durante seis semanas. Helicópteros sobrevolaban la zona mientras la policía lanzaba gas lacrimógeno a la multitud. Bulldozers armados derribaron los improvisados muros construidos con sacos de arena y piedras apiladas.

En el interior, miles de seguidores del expresidente Mohamed Mursi se despertaban en pánico. La corresponsal de Reuters Yasmine Saleh llegó al campamento poco después de que iniciara el ataque y escuchó a residentes desesperados recitando versos coránicos y gritando "¡Dios nos ayude…".

Policías con máscaras y uniformes oscuros salían de camionetas con bastones en una mano y bombas de gas lacrimógeno en la otra. Destruyeron e incendiaron carpas.

"Arrasaron con nuestros muros. Policías y soldados lanzaron gas lacrimógeno a niños. Nosotros somos pacíficos, sin armas, no disparamos ni un tiro, lanzamos piedras. Ellos siguieron disparando contra los manifestantes incluso cuando les rogamos que pararan", dijo Saleh Abdulaziz, de 39 años, y profesor de escuela secundaria.

Después de que comenzaron los disparos, heridos y muertos quedaron tirados en las calles, rodeados por charcos de sangre. Una zona del campamento usada como área de juego y exhibición de arte para los hijos de los manifestantes fue transformada en un improvisado hospital. El primer ministro egipcio, Hazem el Beblaui, aseguró que la policía demostró en esta jornada "la máxima contención".

Según el último parte de las autoridades murieron por lo menos 278 personas. Ocho líderes de la Hermandad Musulmana que eran buscados por las autoriudades fueron arrestados en los campamentos de protesta que fueron desmantelados. Horas después, el vicepresidente y Premio Nobel de Paz Mohamed ElBaradei renunció en protesta, afirmando que no estaba dispuesto a ser considerado responsable por "una sola gota de sangre" en las protestas.

Estallaron enfrentamientos en otros sectores de la capital y en otras provincias, a medida que se esparcía la ira de los islamistas hacia la represión de los campamentos erigidos seis semanas atrás. Numerosos edificios públicos como sedes policiales o sedes del gobierno, además de iglesias coptas, fueron atacadas o incendiadas.

El Gobierno decretó el estado de emergencia y el toque de queda, en un intento de impedir que el caos se extienda por el país. Sin embargo, la violencia suscitó denuncias de otros países musulmanes, pero también de la ONU y de Estados Unidos, que advirtió que los hechos sólo dificultarán la búsqueda de un progreso hacia la democracia.

"El mundo no puede quedarse de brazos cruzados mientras hombres, mujeres y niños inocentes son masacrados indiscriminadamente. El mundo debe resistir los crímenes de la junta militar antes que sea demasiado tarde", dijo un comunicado de la rama de la Hermandad en Londres.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD