Los restos mortales del colombiano Alfredo Acosta, fallecido en el accidente aéreo de Barajas el pasado miércoles, fueron este lunes incinerados y permanecen en un depósito del cementerio madrileño de La Almudena.
Al accidente sobrevivieron la mujer y el hijo de Acosta, todos ellos empadronados en la localidad de Torralba de Calatrava (centro), cuya alcaldesa, María Teresa González Marín, informó a Efe de que los familiares de Alfredo han seguido su voluntad y decidido incinerar su cuerpo.
No obstante, aún no han tomado la decisión de si las cenizas serán repatriadas a Colombia.
Según la alcaldesa, los familiares podrían estar a la espera de conocer la evolución de su mujer, Gregoria Mendiola, quien se encuentra en estado de coma en un hospital madrileño y en una situación que los médicos temen que sea irreversible.
El hijo de ambos, Jesús Alfredo, de ocho años, está en otro centro sanitario de la capital española y evoluciona favorablemente de una intervención quirúrgica en una pierna.