La marcha a pie emprendida por miles de seguidores del presidente boliviano, Evo Morales, hacia La Paz para exigir que se convoque el referendo sobre la nueva Constitución cumplió el miércoles la mitad del recorrido previsto, en la tercera jornada desde su inicio.
Con ampollas y calambres, cansados pero "firmes y fuertes para llegar y apoyar la ley para llevar a referendo nuestra Constitución". Así se encuentran los "marchistas", dijo a Efe el dirigente Isaac Ávalos, secretario ejecutivo de la Federación de Campesinos.
La multitudinaria marcha de 200 kilómetros por el altiplano andino (occidente), que comenzó el pasado lunes encabezada durante algunos kilómetros por el propio Morales, llegó el miércoles a la localidad de Patacamaya, a poco más de cien kilómetros de La Paz.
Miles de caminantes de todas las regiones del país, mayoritariamente indígenas pertenecientes a diferentes organizaciones, participan en la manifestación a la que "se van uniendo cada día más personas" y que, según el dirigente, ya suman 20.000.
Frente a las denuncias de algunos opositores que critican al Gobierno por subvencionar esta movilización oficialista, Ávalos afirmó que cada organización se encarga de la logística de sus miembros, que además reciben la solidaridad de los ciudadanos de las localidades por donde pasan.
"Agradecemos a nuestros hermanos que nos están apoyando hasta ahora con comida y agua, que es lo que más necesitamos", afirmó el dirigente campesino.
Buscan aprobación pese a objeciones
Está previsto que los manifestantes lleguen el próximo lunes a La Paz, donde la semana pasada se inició un proceso negociador en el Parlamento con el que el Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Morales, pretende que la convocatoria de la consulta sea apoyada por la oposición.
Sin embargo, los opositores presentaron al menos 11 objeciones al proyecto constitucional.
Entre los puntos que más separan a la oposición del oficialismo están la posibilidad de reelección por una vez del presidente, la reforma agraria y el modelo de descentralización autonómica.
Ávalos se mostró optimista sobre la aprobación del proyecto de ley de convocatoria al referendo constitucional en el Congreso y aseguró que, en ese caso, los marchistas lo celebrarán y regresarán a sus puntos de origen.
"Iremos a nuestros pueblos a socializar nuestra Constitución para que el pueblo vote por ese nuevo texto para que se acaben los asesinos y los ladrones en nuestro país", dijo.
Por su parte, el dirigente de la Federación de Colonizadores de Bolivia, Fidel Surco, sostuvo que si los políticos no llegan a un acuerdo para llamar al referendo constitucional, los "marchistas" se quedarán presionando en la plaza Murillo de La Paz, sede del Palacio de Gobierno y del Parlamento.