Muchos lo querían hacer, pero solo uno lo logró. Este jueves en la noche únicamente una persona pudo vulnerar la seguridad del estadio Nemesio Camacho el Campín y se coló en la cancha para abrazar a Ronaldinho, en pleno partido.
El astro brasileño, acostumbrado ya a este tipo de acontecimientos, abrazó al joven, le dijo unas palabras y lo acompañó hasta que fue retirado del terreno de juego, aunque todo no terminó ahí.
Cuando el árbitro señaló el final del encuentro varios recogebolas, fotógrafos y hasta periodistas se acercaron a Ronaldinho para pedirle algún recuerdo como la balaca o la camiseta. Esta última finalmente fue intercambiada con el delantero de Santa Fe Wílder Medina, con quien conversó unos minutos.
El excampeón del mundo con la selección de Brasil salió ovacionado e incluso hizo una venia a los más de 40 mil aficionados que asistieron al estadio y lo aplaudieron durante todo el partido.
Santa Fe y Atlético Mineiro igualaron 1-1 en la fecha 5 del Grupo 4 de la Copa Libertadores.