x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

LA CARA TRANQUILA DE SIRIA

  • LA CARA TRANQUILA DE SIRIA |
    LA CARA TRANQUILA DE SIRIA |
16 de octubre de 2012
bookmark

Como en un suave paisaje mediterráneo interior, los campos el Yebel Arab están plantados de cereales, olivos, algunos viñedos, de pinos e incluso de algún ciprés. Por la carretera de Damasco a Sueida, la tranquila capital del territorio por antonomasia de los drusos, rueda un tráfico regular que apenas se perturba en los controles de vigilancia militar, siempre con la bandera nacional al viento.

Hay arriates de adelfas en las orillas bien cuidadas de la entrada de la ciudad, con sus expresivos monumentos a la memoria de Basel, el primogénito del rais Hafez el Asad , muerto en accidente de circulación, y del héroe nacional druso Sultán el Atrache , que en 1925 se levantó en armas contra el dominio colonial francés.

Sueida es una población alegre, se me antoja de ambiente más liberal por el talante de sus mujeres, vestidas con pantalones o ajustados vaqueros, con blusas, graciosas faldas, cruzando las calles. Aquí no hay ninguna que vaya tapada o bien oculte su rostro.

En esta provincia muy montañosa, de paisajes de rocas basálticas, con sus antiguos monumentos, esculturas y ornamentos negros, de cinco mil kilómetros cuadrados, vive casi medio millón de drusos, formando un homogéneo núcleo de población, un 3 por ciento de todos los habitantes sirios.

Sus bien trazadas calles, sus zocos sin la algarabía y la suciedad de los bazares de Oriente, las bien construidas viviendas de los barrios residenciales, muestran su ambiente de paz y un mejor nivel de vida que otras localidades sirias. Emigrantes que triunfaron en las Américas -y en primer lugar en Venezuela, cuyo presidente Hugo Chávez , aquí muy popular, ha contado a menudo con sirios de la minoría drusa como ministros de su gobierno- edifican sus ostentosas villas.

En esta Siria desgarrada por la guerra, por el pánico al terror y a los secuestros, Suaida es un oasis envidiable donde se han establecido alrededor de veinte mil personas, procedentes de toda la nación, ahuyentados por los crímenes, por la devastación y el caos.

El jeque de los drusos, Hikmat el Ayari , tocado del blanco turbante, vistiendo su negra túnica, al recibirme en su sede oficial paredaña de una vivienda construida con basáltica piedra, rodeado de dignatarios religiosos tradicionales, con zaragüelles negros, blancos casquetes y grandes bigotes a lo káiser, cree que tan pronto se restablezca la seguridad volverán a sus hogares.

“Desde el principio hemos considerado que el objetivo de esta rebelión ha sido sabotear, destruir el país, las instituciones del Estado. No sé que exista en el Corán ninguna referencia a que hay que matar. Hay una guerra de religión en Siria. Nada hubiese ocurrido sin las injerencias extranjeras. Desde hace siglos en mi país han convivido todas sus comunidades”.

Los drusos, una minoría de religión esotérica que cree en la reencarnación de las almas, como los alauíes de la costa mediterránea o los maronitas de Líbano, pueblos siempre perseguidos, encontraron refugio en abruptas y montañosas tierras. Como ocurrió con los alauíes, para conseguir su ascenso social se enrolaron en el ejército y en el partido Baas. Alauíes y drusos, que no siempre han convivido en paz, constituyen, y no con la misma importancia, el núcleo del régimen.

En las calles de Sueida son omnipresentes los símbolos del poder baasista, y las estatuas del presidente Hafez el Asad , incólumes, ven con serenidad el fluir de estos días, crueles y destructores en otras poblaciones de la república. A excepción de una discreta participación en las primeras manifestaciones pacíficas de Deraa y en otras localidades como Homs, la comunidad drusa no se ha adherido a la rebelión, percatada de que son los militantes islamistas los que están en la vanguardia de la insurrección; no comparte sus proyectos políticos, teme que su confusión entre religión y Estado, su rechazo del laicismo, alimenten una cruenta y larga guerra civil. La oposición critica su comportamiento porque la región montañosa del Huran es estratégica para establecer un equilibrio de fuerzas que facilite su combate frente a la potencia militar del régimen.

Este oasis es el resultado de la voluntad de su compacta población. El gobernador, Atef al Nadaf , me cuenta que mantiene un diálogo con la oposición de la ciudad, pacífica y que ha renunciado a la violencia. “Pero nadie puede poner la mano en el fuego porque no haya infiltraciones de gente armada. Ni ustedes en España, con toda la eficacia de su ejército ni la ayuda internacional han podido salvarse del terrorismo”.

Sueida y su hermosa provincia de montañas volcánicas y con su estilo de vida remansado es la otra cara de la turbada e incierta Siria.

A nuestro regreso a Damasco, mi chofer me decía que aunque fuese a pocos kilómetros de la capital los rebeldes pueden aparecer de pronto, cortar por unos minutos la carretera y secuestrar a los viajeros.

Hace pocas semanas secuestraron a un amigo suyo, también druso, que regresaba de Sueida de visitar a su familia. Tuvieron que pagar un fuerte rescate para liberarlo.

Te puede interesar

¿Buscando trabajo?
Crea y registra tu hoja de vida.

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD