<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
Mascotas sí viajarán en transporte público
  • Mascotas sí viajarán en transporte público | Archivo | En el metro está permitido que las personas con discapacidad visual ingresen a la plataforma con sus mascotas guías y que se transporten con ellas.
    Mascotas sí viajarán en transporte público | Archivo | En el metro está permitido que las personas con discapacidad visual ingresen a la plataforma con sus mascotas guías y que se transporten con ellas.
Juliana Henao Gutiérrez | Publicado el 26 de mayo de 2011

La decisión de la Corte Constitucional de declarar condicionada la exequibilidad del Código de Tránsito según la cual las empresas de transporte público no podrían prohibir por completo el ingreso de animales domésticos pequeños y medianos a sus vehículos, cayó como un balde de agua fría entre los transportadores.

Además de generar sorpresa, la noticia resultó preocupante para algunos de ellos, quienes no pudieron ocultar su descontento al considerar que se trata de una determinación que interfiere directamente con la calidad del servicio que prestan.

"Me parece que si la mascota viaja en cabina con los demás pasajeros incomoda a los otros y eso no es bueno", dijo Óscar Echeverri, gerente administrativo de Rápido Ochoa, quien agregó que los animales solo deberían transportarse en la bodega de los buses, donde no tienen un contacto directo con las personas.

Por su parte, Fabio Arango, gerente de la empresa de transportes Verde y Blanco Limitada, opinó que debería mantenerse la norma que prohíbe la presencia de mascotas en el interior de los buses.

"Es que al perrito se lo aguanta el dueño, pero no los demás pasajeros. Por ejemplo, si hace una necesidad o se pone agresivo puede provocar un accidente", manifestó con recelo.

Iván Upegui, jefe de Gestión Social y Servicio al Cliente del Metro de Medellín, señaló que es importante establecer muy bien la reglamentación de la que habla la Corte, es decir, entrar a examinar cuáles serían exactamente los tamaños de las mascotas que podrían ingresar y decidir si se deben tomar medidas de seguridad como ponerles bozales o collares e interponer restricciones para su entrada en determinados horarios.

"Una mascota se puede poner nerviosa en algún momento y puede atacar y eso hay que preverlo para que no se presenten accidentes", puntualizó el funcionario.

En su fallo, la Corte dispuso que las empresas podrán fijar las condiciones de salubridad y de comodidad que consideren necesarias, mientras cumplan con la determinación.