Le pregunté a una dama si los prefería grandes, fuertes y lentos. O chiquitos, talentosos, rápidos y alegres. Ella se sonrojó y solo atinó a decir, "pues depende...". Cuando le dije que me refería a los futbolistas soltó una carcajada y se declaró ignorante del tema.
La misma inquietud se la trasladé a Juan José Peláez, ex técnico de Nacional, Junior, Santa Fe y selecciones Colombia juveniles, y no dudó en ningún momento: "en primer lugar el fútbol es un equilibrio en el que caben los grandes y los chiquitos. Es un deporte generoso porque si tenés talento te permite no ser muy fuerte físicamente. Mi ideal son los jugadores altos y talentosos, pero estos son escasos porque por su estatura no les da para ser habilidosos".
Y es que después del fracaso del equipo sub-20 en el Suramericano de Venezuela volvió a encenderse la polémica sobre si son mejores los paticorticos de antes o los gigantones de hoy a la hora de confeccionar las nóminas.
Antes de 2003, cuando comenzó el proceso destacado de Reinaldo Rueda, y luego de disfrutar del fútbol exquisito de los elencos que dirigieron Luis Alfonso Marroquín, Finot Castaño y Hugo Gallego (campeones suramericanos), y Juan José Peláez, empezó un movimiento que exigía, además de jugar bonito y brindar espectáculo, equipos que ganaran torneos. Nos desgarrábamos las vestiduras porque al jugador criollo le faltaba talla.
Ahora, cuando el biotipo mejoró, esto parece que ya no sirve a pesar de que regresamos a los mundiales de menores y se obtuvo un título suramericano sub-20 de 2005. Resulta que las presentaciones de los últimos seleccionados no colmaron las expectativas. El desempeño, lejos del estilo que gusta en el país, tampoco alcanzó para volver a las dos últimas citas ecuménicas.
A esto se suma el señalamiento que hacen de la llamada "rosca vallecaucana" que hay en la Federación y que impone sus intereses a la hora de los nombramientos y convocatorias. Pero como dice Peláez, "el tema de fondo es definir a qué quiere jugar Colombia y cuidarla de técnicos que le quieren involucrar otros elementos, o de aquellos directivos miopes que no defienden el estilo que se había consolidado".
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4