Falleció el director de televisión Bernardo Romero PereiroPorBogotáComenzando la madrugada de este jueves cuatro de agosto, en compañía de sus inseparables esposa, Judy Henríquez y sus hijas, Bernardo Romero Pereiro falleció a causa de una afección pulmonar que sufría desde meses atrás.
Sus últimas apariciones en público las hizo el año pasado, en las diferentes celebraciones de los 50 años de la televisión colombiana, la misma que medio siglo atrás, su padre, Bernardo Romero Lozano, inauguró junto a otros pioneros, involucrándolo desde pequeño y de quien heredó su amor por la pantalla chica.
Pero la noticia, de los problemas de salud de Romero Pereiro, la dio a principios del pasado mes de abril de este año, Judy Henríquez, cuando ella asistió, sola, a la entrega de los Premios TV y Novelas, donde los organizadores querían brindarle un homenaje a esta pareja de talentosos personajes.
La señora actriz de la televisión colombiana disculpó la no asistencia de su esposo. A Romero Pereiro se le habían agudizado los problemas respiratorios que lo aquejaban desde años atrás, y pese a las indicaciones médicas, no dejó nunca el cigarrillo, un elemento indispensable para él en las largas y agotadoras jornadas de escritura, primero en una vieja máquina de escribir, y hasta mediados de los años noventa en un moderno computador portátil.
Pese aún a su deteriorada salud y sus reiteradas asistencias a los centros hospitalarios por sus recaídas, Bernardo no dejó de crear historias, y sólo hace algunas semanas atrás se estrenó Lorena, una telenovela del Canal RCN en la que él realizó la idea original, mientras que su hija Jimena es la encargada de realizar los libretos, y Adriana Romero, otra de sus hijas, hace parte del elenco.
Romero Pereiro sabía bien qué era trabajar en familia, pues en sus inicios, en los famosos teleteatros que dirigía su padre, él era uno de los actores infantiles. Luego, dirigió o escribió los libretos en cerca de 36 producciones en las que actuó su esposa Judy Henríquez.
Desde hace siete años hacía equipo con Jimena Romero Henríquez, en la creación de series y telenovelas para la televisión colombiana, mexicana y la comunidad latina en Estados Unidos.
Su vida estuvo ligada a la televisión colombiana desde el propio nacimiento de la misma, cuando de niño protagonizó El niño del pantano, la cual dirigió su padre, y que fue el primer dramatizado de la televisión colombiana.
Tenía sólo siete años de edad y ya vivía entre cámaras y estudios de televisión. De ahí sus participaciones fueron constantes y fue reconocido como uno de los principales actores infantiles de la televisión colombiana, junto a su inseparable amigo Carlos Muñoz.
Ahora, la televisión colombiana está de luto, y mientras la velación se llevó a cabo en la Funeraria Gaviria, las exequias se realizarán este viernes en el norte de la Capital del País.
Bernardo y sus múltiples facetas
Aunque es conocido, no sólo en Colombia, por sus trabajos en la creación de telenovelas y series, y se inició como actor en la pantalla chica, Bernardo Romero Pereiro en la televisión hizo casi de todo, desde cantar, hacer locución y hasta dirigir.
Claro que antes de involucrarse más, en la década del sesenta, viajó a Europa, detrás del amor de una mujer, para estudiar en el Centro de Cinematografía de Roma, para especializarse en dirección y libretos.
Durante casi una década dirigió las telenovelas y series que él escribía, pero cada día era más difícil mantener un ritmo de trabajó así.
San Tropel y Calamar fueron las dos telenovelas de mayor éxito que escribió y dirigió Bernardo Romero Pereiro, para dedicarse de lleno a la escritura.
Aun sus amigos recuerdan Casi un extraño, su primer telenovela, que se constituyó en la precursora de los dramatizados con emisión diaria, demostrando así que en el país se podían hacer las cosas bien sin tener que comprar libretos extranjeros.
Dejémonos de vainas, que la escribía junto a Daniel Samper Pizano, Sangre de lobos, Escalona, La Momposina y Eternamente Manuela, fueron sólo algunos de sus éxitos televisivos, pero sin duda, dos producciones, una serie y una telenovela, lo convirtieron en un icono de la televisión colombiana.
Se trató de Caballo viejo, una telenovela que desde su creación, Bernardo Romero tenía claro que el papel principal sería realizado por su amigo Carlos Muñoz, con quien había trabajado desde niños, y había dirigido en San Tropel y Calamar.
Además del éxito en teleaudiencia logrado por esta producción, los libretos eran estudiados en las universidades colombianas, españolas y mexicanas, por el tratamiento de los diálogos y la magia que logró con cada uno de los personajes.
Luego, en los noventa, llegaría con la serie Señora Isabel, que protagonizó su esposa y fue el inicio de la carrera actoral de Luis Meza.
En esta producción Bernardo Romero Pereiro logró plasmar las vivencias de un grupo de mujeres de avanzada edad, que ya no creen en el amor, pero que tienen una segunda oportunidad para ser felices.
Desde la serie Hermosa niña, Romero Pereiro empezó a trabajar en la construcción de telenovelas junto a su hija, Jimena Romeo Henríquez.
Este dúo familiar dio vida a telenovelas y series como Mirada de mujer y Lorena, telenovela que el Canal RCN estrenó hace pocas semanas, donde la idea original es el padre, mientras que Jimena se encarga de los libretos.
Historia de una amor
Pero sin duda alguna, su más grande historia de amor no la escribió, la vivió junto a su inseparable esposa, la talentosa actriz Judy Henríquez.
La vida los unió en 1970 cuando los dos hicieron parte del elenco de la telenovela Destino de ciudad, y aunque Judy tenía novio, Bernardo se dio a la tarea de conquistarla y convertirla en la mujer de su vida.
No resistió tenerla lejos, por eso la llamó a Costa Rica, donde cumplía una gira teatral, para que regresara de inmediato, protagonizara una de sus telenovelas, y de paso se casara con él.
Ni Bernardo ni Judy llevaban la cuenta de las producciones en las que trabajaron juntos, desde el unitario Los cuentos del domingo, siguiendo con un sinnúmero de telenovelas y seriados.
"La casa de piedra", Siempre viva, Camelias al desayuno, Señora Isabel, entre otras, han sido las producciones que Judy Henríquez protagonizó y que su esposo escribió, compartiendo todo en la vida.
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