El anuncio de Angelino Garzón sobre su padecimiento de cáncer de próstata revivió el debate sobre su permanencia en el cargo. Sin embargo, todo apunta a que podrá seguir en la Vicepresidencia, pues el sistema colombiano deja en sus manos la decisión de renunciar.
“Soy plenamente consciente que debo dejar en manos de la Constitución y de la ley todo lo relacionado con el presente y futuro del Vicepresidente de Colombia”, dijo en el comunicado en el que informó que sufre de “un tumor microscópico canceroso no agresivo en la próstata”, por lo cual deberá someterse a 39 sesiones de radioterapia, por lo menos cinco veces a la semana, pero que “en ningún momento” pone en peligro su vida.
Y aunque de inmediato se levantaron voces para pedir que el funcionario considere la opción de dimitir, lo cierto es que no hay norma que lo obligue a hacerlo.
Para el exmagistrado de la Corte Constitucional, José Gregorio Hernández , “aquí no pasa nada” y el vicepresidente puede apartarse del cargo de forma temporal y para ello ni siquiera necesita un reemplazo, pues él tiene unas funciones que se las dio el Presidente y simplemente se las devuelve cuando se reincorpore.
La misma opinión comparte Santiago Leyva , jefe de Ciencias Políticas de la Universidad Eafit, al indicar que esta situación, que ha dado mucho de qué hablar, no es en realidad trascendental y “estos asuntos de salud a veces toman matices más políticos”.
El debate previo sobre la salud de Garzón fue más complejo cuando sufrió de problemas coronarios e isquemia cerebral, que le causaron incapacidad física temporal. En este caso, el cáncer de próstata, “es algo que no afecta tanto la capacidad de acción”, agregó Leyva.
Incluso, agrega Hernández, basta con la incapacidad transitoria que le dio la EPS Sánitas.
El presidente del Congreso, Roy Barreras , si bien reconoce que la dolencia del vicepresidente es algo que “no genera ninguna incapacidad”, también indica que a quien le corresponde determinar el tipo de incapacidad no es “ningún médico particular, ni la EPS Sánitas, sino la Comisión Médica de alto nivel que ordena la Constitución y la Ley”.
Pero, para que se evalúe la salud de Garzón es necesario que el funcionario lo quiera hacer de buena fe porque no se le puede obligar.
“La norma no define qué pasa si el vicepresidente se niega a una inspección médica. La ley no indica que el Congreso pueda obligarlo”, señaló el abogado Antonio José Núñez.
De ahí que el presidente de la Cámara de Representantes, Augusto Posada , instó a Garzón a abrir su historial médico para que los colombianos tengan una idea clara sobre su salud.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8