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HISTÓRICO
Pérdida de la diversidad cultural
Juliana Raigosa Montoya | Publicado el 30 de marzo de 2010
Desde España hasta Colombia, hoy en el mundo se siente una gran pérdida de diversidad cultural, causa de la homogenización de la que son víctimas miles y miles de culturas que sucumben a la imposición de la cultura occidental como forma "ideal" de vida.

A mi parecer, son varias las causas de esta realidad: la imposición del modelo económico capitalista, de la mano de las fuerzas armadas y la violencia, suele generar muchos desplazamientos en poblaciones arraigadas y establecidas en territorios de alto interés estratégico, ya sea suelo para monocultivos (como la soja), exploración de pozos de petróleo, o fábricas que en el primer mundo ya no tienen cabida.

La pérdida cultural y de identidad de los pueblos se produce en el instante en que estas acciones son llevadas a cabo sin respeto alguno por las culturas de la zona, hecho que permite establecer y homogenizar los patrones de consumo y producción propios del sistema que conocemos.

Un ejemplo de ello son, según datos oficiales, los más de 1.390.000 indígenas de Colombia (el 3.36% del total de la población nacional -Ministerio de Cultura-) que sufren de grandes problemas para garantizar su subsistencia, ante procesos de colonización o expropiación, conflictos bélicos o transformaciones de las condiciones ambientales y los ciclos naturales, inducidos por cambios climáticos, de los cuales también dependen.

En conclusión, la eliminación de los elementos de identidad de los pueblos y culturas de todo el mundo generará una gran pérdida de patrimonio, volviendo la sociedad un gran monocultivo, de kilómetros y kilómetros de seres humanos iguales, donde no exista más la diversidad, las diferencias y las raíces que nos han identificado siempre. Es por tanto importante velar por la subsistencia y protección de nuestros elementos culturales más profundos, personales y característicos, al mismo tiempo en el que respetamos el resto.