Al principio el ruido característico de un motor potente como el que se encuentra en el corazón de este vehículo. Pero unos segundos después: silencio. "Se apagó" es lo mínimo que uno puede decir y la primera reacción es nuevamente llevar la mano al encendido para girar la llave. Solo cuando alguien, que ya pasó por lo mismo, nos advierte que no se ha apagado, simplemente comenzó a funcionar el motor eléctrico, comenzamos a adentrarnos en la nueva cultura de los carros híbridos que comienza a rodar en Medellín.
Ya en estas páginas habíamos anunciado la llegada de la Chevrolet Silverado Híbrida, ofrecida de manera exclusiva por Autolarte en la ciudad. Ya esta semana fue la oportunidad de probarlo por las calles de la ciudad y algunas vías cercanas a la capital antioqueña.
El carro cuenta con un motor de combustión tradicional que en este caso es un poderoso Vortec de 6.0 litros, que genera 332 caballos de potencia. El propulsor eléctrico esta conformado por dos motores de 60 kilovatios cada uno y un voltaje de 300 voltios, alimentados por baterías de hidruro metálico de níquel. Además la batería se "alimenta" de la energía cinética que se produce con la fricción durante los momentos de frenadas, lo que hace que en ciudad, esté cargada prácticamente todo el tiempo, ya en viajes por carretera, su carga se va disminuyendo un poco, como lo apreció EL COLOMBIANO en su prueba.
Cuando el vehículo arranca lo hace con su motor de combustión, pero una vez el motor alcanza su temperatura de funcionamiento, el eléctrico entra a operar y en este modo el carro rueda siempre en el rango eléctrico hasta que llega aproximadamente a los 40 kilómetros por hora en su velocidad. En este momento, de nuevo entra el motor de combustión a impulsar el carro. Si de nuevo la velocidad se ubica en el rango hasta los 40 kilómetros por hora, de nuevo asume el mando la energía eléctrica.
Es decir que para el tráfico de ciudad es apropiado porque no se consumen innecesarios galones del combustible entre taco y taco y, además, no está contaminando al no emitir, en esos momentos ningún tipo de gas al ambiente.
Pero no solo la propulsión eléctrica permite un ahorro de combustible y un impacto menos negativo al medio ambiente. También, y cuando las exigencias de conducción no son altas, al enganchar el motor de combustión interna, éste puede sensar si requiere que entren en acción sus 8 cilindros o no, en caso de no ser necesarios, automáticamente se desconectan cuatro y la Silverado trabaja como un motor V4.
La transición entre un sistema de propulsión y otro es prácticamente imperceptible para los ocupantes del habitáculo, que, adentro encuentran un espacio amplio para que con comodidad cinco personas puedan desplazarse en ella. Incluso puede viajar un sexto pasajero si se adapta un puesto central en las plazas delanteras, que también, según la necesidad puede servir como apoyabrazos y cuenta con espacios para guardar diferentes objetos y poner allí vasos o latas con bebidas.
La posición de manejo permite una buena visibilidad, aunque es deseable que fuese un poco más alta, para sentir una mejor sensación de control sobre todas las variables al conducir este vehículo que con un tamaño sobresaliente requiere estar muy atento al tema de las distancias. Rodar con este carro es una experiencia agradable desde el punto de vista de la comodidad del trayecto, gracias a que su conjunto de suspensión absorbe de forma notable las irregularidades del camino. Además, aunque por su tamaño (casi 6 metros de punta a punta) podría pensarse en que es difícil controlarlo en curvas, se aploma de forma eficiente al piso y permite que la trayectoria trazada desde la dirección se cumpla sin aspavientos.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4