Juan Carlos Varela Rodríguez, un ingeniero de 50 años de edad, quien nunca encabezó los sondeos de intención de voto en Panamá, se convirtió anoche en el ganador de las elecciones a la Presidencia de ese país, al lograr el 39,09 por ciento de la votación con el 69,19 por ciento de las mesas escrutadas.
En los conteos lo seguían el oficialista José Domingo Arias con el 32 por ciento de los votos y el también opositor y exalcalde capitalino Juan Carlos Navarro con el 27 por ciento.
El candidato del conservador Partido Panameñista es el actual vicepresidente del país, pero sus relaciones con Martinelli están rotas desde 2011, luego de que el presidente lo removió del cargo de canciller.
Varela, en su juventud simpatizante de la revolución sandinista de Nicaragua, reclama como suyas muchas de las políticas del actual Gobierno. Estudió ingeniería en el Instituto Tecnológico de Georgia, Estados Unidos y es uno de los principales directivos de la empresa familiar Varela Hermanos, la productora de licor más grande de Panamá. Tiene tres hijos con su actual esposa, Lorena Castillo.
Su campaña giró alrededor de la promesa de que el crecimiento económico del país alcanzará en los próximos cinco años a los más pobres.
Propuso aumentar la producción agropecuaria local para reducir el costo de los alimentos, impulsar la construcción de nuevas líneas del Metro y viviendas, acabar con la corrupción, así como un plan de mano firme contra la delincuencia.
La jornada electoral transcurrió con una gran afluencia y sin incidentes, después de una liza marcada más por los choques de personalidad que por desacuerdos profundos sobre el camino a seguir en el país con el más rápido crecimiento en América Latina.
Las autoridades coincidieron en que se trató de una jornada tranquila y en la que no se reportaron incidentes. Centenares de simpatizantes del partido Panameñista de Varela exploraron en una algarabía tras el anuncio del Tribunal Electoral panameño.
Campaña costosa e intensa
Los tres candidatos, todos con planes de gobierno parecidos, llegaron a las urnas en una estrecha puja y tras una campaña considerada de las más costosas e intensas en la historia política del país.
"Estoy contenta de votar porque llega a su fin una campaña que comenzó el presidente saliente, Ricardo Martinelli, desde que llegó al poder", dijo a The Associated Press Janet Castillo, una vendedora de cosméticos de 57 años que sufragó en un centro establecido en el poblado marginal de Tocumen, en la periferia capitalina. "Esto está muy parejo", agregó.
Las últimas encuestas dieron una ligera ventaja a Arias sobre Navarro y Varela, aunque también mostraron un empate técnico entre los tres contendientes y un retroceso del oficialista, por lo que los observadores estimaron que con un escenario así cualquiera de los tres podía obtener la victoria.
Martinelli, un magnate de los supermercados, de 62 años, y en cuyo quinquenio la economía creció a un ritmo de 8,5 por ciento debido a la construcción de grandes proyectos de infraestructura pública -como el primer metro en Centroamérica- y que dejó el desempleo en un 4 por ciento, no podía buscar la reelección inmediata por mandato constitucional.
Este proceso electoral también ha sido marcado por sendas acusaciones de los opositores de campaña sucia por parte del oficialismo. Incluso, pocas horas antes de la votación, dirigentes de las campañas de los tres principales contendientes denunciaron divulgación de información con malas intenciones en medios impresos y redes sociales.
"Lo importante es que todos los panameños aportemos nuestro granito de arena... que votemos por la democracia y que votemos por el partido que sea", dijo Martinelli a los periodistas antes de la jornada.
Varela deberá asegurarse que el plan de ampliación del Canal de Panamá de 5.250 millones de dólares llegue a su fin después de sufrir retrasos. Se tiene previsto que la expansión, que duplicará la capacidad de la vía interoceánica y permitirá el paso de buques gigantes, esté lista a inicios de 2016.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4