Dislicores celebra sus 50 años reafirmándose como una de las empresas líder en comercialización y distribución de vinos, licores, cervezas y bebidas no alcohólicas en el país. Uno de sus invitados es Juan Muga de Bodegas Muga, una empresa familiar vinícola que desde 1932 elabora uno de los vinos más tradicionales de la región La Rioja en España.
Desde hace casi un cuarto de siglo, ambas compañías conforman una alianza estratégica que le apuesta a la transformación del consumo de vino y la sofisticación de su portafolio en Colombia.
Tradición e innovación en una misma empresa
“El vino es un ser vivo que sigue evolucionando en la botella”, afirma Juan Muga refiriéndose a su elaboración, “parte de una materia prima, en este caso la uva, que se transforma con un proceso muy ecológico y tradicional”. Y es que, para Muga, la tradición es la esencia de su identidad.
Juan hace parte de la tercera generación, después de su abuelo y su padre, en liderar Bodegas Muga y cuenta que los vinos aún se hacen como su abuelo acostumbraba: con materiales nobles como el roble en todo el proceso de elaboración y crianza de la bebida, así como en prácticas tradicionales como la clarificación con clara de huevo fresco y la trasiega por gravedad.
Sin embargo, cuenta que la tradición no riñe con el avance, pues también incorpora tecnología, investigación y desarrollo para perfeccionar sus procesos. Así logra integrar la modernidad sin perder su esencia y trae a Colombia una propuesta que conecta con una cultura donde lo familiar y lo tradicional tienen alto valor.
La cultura del vino en Colombia
En Colombia el vino aún no ocupa un espacio importante en el consumo, sin embargo, el país cuenta con el potencial para integrarlo de forma más amplia, pues “tiene una gastronomía que va muy bien con el vino tinto y con muchos tipos de vinos claros”, explica Muga. Además, cuenta que hay un vino para todo, para acompañar comidas, al ser digestivo, para tardear y como aperitivo.
Así, el reto está en construir cultura, “para empezar en el mundo del vino hay que entenderlo. Lo mejor es comenzar con opciones sencillas, no muy complejas, y dejarse asesorar en tiendas especializadas como Dislicores, donde pueden recomendar el vino adecuado”.
Una visión compartida a futuro
Para Juan Muga, la relación con Dislicores ha trascendido lo comercial. Hoy tienen un vínculo cercano, casi familiar, que ha permitido consolidar una visión compartida. “Al final las personas se reflejan mucho en los negocios y cuando se comparte una misma filosofía de trabajo, es muy fácil entenderse”.
En sus 50 años, Dislicores no solo celebra su trayectoria, sino que reafirma su compromiso con el crecimiento de la cultura del vino en el país de la mano de aliados como Bodegas Muga. Una apuesta que, como el buen vino, se construye con tiempo, cuidado y que hoy se sella levantando una copa.
“Es bueno que Colombia le dé esa oportunidad al vino, sobre todo en la parte gastronómica, el vino es felicidad embotellada y cuando hablamos de Muga hablamos de un vino que no falla”, dice Juan Muga, copropietario de Bodegas Muga.
*Contenido realizado en alianza con Dislicores.