En menos de dos años, tres altos ejecutivos de algunas de las compañías más grandes de Estados Unidos han sido asesinados en Nueva York. La lista incluye a Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare; Wesley LePatner, alta ejecutiva de Blackstone.
Ahora es Erin Piacenti, vicepresidenta de Bank of America, quien murió tras ser apuñalada cerca de Times Square. Tres crímenes diferentes que han golpeado al mundo empresarial y vuelven a poner la seguridad de los grandes ejecutivos bajo la lupa.
El caso más reciente ocurrió el lunes en una de las zonas más concurridas de Manhattan. Piacenti fue atacada cerca de la calle 42 con la Séptima Avenida, a pocos pasos de Times Square y de las oficinas de Bank of America. La ejecutiva recibió heridas de arma blanca en el abdomen y fue trasladada al hospital, donde posteriormente murió. Era madre de una bebé de 5 meses.
La crueldad de lo sucedido resulta aún mayor al mirar todo lo que dejaba atrás. Su hija de cinco meses había sido bautizada recientemente y los tres —Piacenti junto a su esposo Frank e hija— habían aprovechado un descanso de Erin para viajar juntos a Long Beach Island, Rhode Island y Maine, algunos de los recuerdos familiares que ella misma había compartido en redes antes de retomar su vida profesional.
Piacenti era vicepresidenta de selección de negocios y resolución de conflictos de Bank of America. De acuerdo con las autoridades, el ataque habría sido aleatorio y la agresora no tenía ningún vínculo conocido con la ejecutiva. La Policía también descartó que se tratara de un acto terrorista.
Antes de incorporarse a Bank of America, había trabajado como becaria jurídica en las Grandes Ligas de Béisbol y como asociada en el prestigioso bufete Davis Polk & Wardwell. Llevaba unos 18 meses en el banco, donde había alcanzado el cargo que tenía.
La sospechosa fue identificada como Pamela Cisneros, una mujer de 49 años. Según la Policía, apenas unos 20 segundos antes de atacar a Piacenti había apuñalado a un turista de 68 años que esperaba el cambio del semáforo junto a su esposa. El hombre fue llevado a un hospital y logró ser estabilizado.
Tras los ataques, varios testigos alertaron a los policías que se encontraban en el sector. Los agentes localizaron a Cisneros con dos cuchillos e intentaron durante cerca de cuatro minutos convencerla de que entregara las armas. También utilizaron pistolas Taser, pero no consiguieron detenerla. Finalmente, dos policías le dispararon cuando avanzó hacia ellos. Cisneros fue trasladada al Hospital Bellevue, donde murió.
El asesinato que sacudió a UnitedHealthcare
El caso de Piacenti llega menos de dos años después de otro crimen que conmocionó al mundo empresarial estadounidense. El 4 de diciembre de 2024, Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, fue asesinado a tiros en Manhattan cuando se encontraba en Nueva York para asistir a una conferencia de inversionistas.
Thompson tenía 50 años y dirigía UnitedHealthcare, la división de seguros de UnitedHealth Group y la mayor aseguradora privada de salud de Estados Unidos. Su asesinato generó una enorme atención y abrió una discusión sobre las amenazas que pueden enfrentar los líderes de algunas de las compañías más grandes del país.
El responsable del crimen, Luigi Mangione, fue detenido cinco días después tras una intensa búsqueda. En agosto de este año se declaró culpable de cargos federales relacionados con el asesinato y reconoció ante un tribunal haber disparado contra Thompson. Ahora enfrenta una posible condena de hasta cadena perpetua.
El caso también reveló que Thompson había recibido amenazas antes de morir. Su esposa, Paulette Thompson, aseguró que el ejecutivo le había contado sobre mensajes en su contra, aunque dijo desconocer los detalles.
Tras el asesinato, varias empresas comenzaron a prestar mayor atención a la protección de sus directivos. Philip Klein, experto en seguridad que había protegido a Thompson años atrás, aseguró que recibió numerosas llamadas de compañías preocupadas por sus ejecutivos.
“Hay mucha ira en Estados Unidos en este momento”, dijo Klein, quien advirtió que las empresas deben entender que sus principales directivos “podrían ser perseguidos y atacados en cualquier parte”.
Un tiroteo golpeó a Blackstone
Siete meses después, la violencia volvió a tocar a una de las grandes firmas de Wall Street. El 28 de julio de 2025, Wesley LePatner, alta ejecutiva de Blackstone, murió durante un tiroteo en un edificio de oficinas de Midtown Manhattan. El ataque dejó cuatro personas muertas y una quinta herida.
LePatner ocupaba dos puestos importantes dentro de Blackstone: era responsable global de Core+ Real Estate y CEO de Blackstone Real Estate Income Trust. Había llegado a la compañía en 2014 después de trabajar durante más de una década en Goldman Sachs y era considerada una de las figuras destacadas del negocio inmobiliario de la firma.
El tiroteo ocurrió en 345 Park Avenue. Además de LePatner, murieron el policía Didarul Islam, el guardia de seguridad Aland Etienne y Julia Hyman, empleada de Rudin Management.
“Las palabras no pueden expresar la devastación que sentimos”, señaló Blackstone después del crimen. La firma describió a LePatner como una persona “brillante, apasionada, cálida, generosa y profundamente respetada” dentro y fuera de la compañía.
Los asesinatos de Piacenti, Thompson y LePatner ocurrieron en circunstancias distintas y no existe información que indique que estén relacionados. Sin embargo, los tres tienen algo en común: figuras de alto nivel de Bank of America, UnitedHealthcare y Blackstone perdieron la vida de manera violenta en Manhattan en menos de dos años.
Los casos también han puesto la seguridad de los ejecutivos en el centro de la conversación empresarial. Tras el asesinato de Thompson, expertos ya advertían que las compañías debían revisar la protección de sus altos cargos. Las grandes empresas estadounidenses destinan millones de dólares a esta tarea y, con tres casos que han golpeado a grandes nombres corporativos, la preocupación vuelve a estar sobre la mesa.
Desde la muerte de Brian Thompson, los ejecutivos temen por su vida: ahora más
Las grandes corporaciones internacionales anunciaron recientemente que se esfuerzan por proteger a sus altos ejecutivos mientras la Policía advierte de una “amenaza creciente” a corto plazo contra los líderes empresariales.
Y es que tras los hechos recientes que envoliveron la muerte de Erin Piacenti, vicepresidenta de Bank of America, los consejos directivos de las grandes empresas de EE. UU. están reevaluando los presupuestos de seguridad y se les está pidiendo a los CEO que borren sus huellas digitales o datos conocidos públicamente.
Pero la zozobra y el miedo no fueron generados con la reciente muerte de Piacenti. El inesperado asesinato del CEO de UnitedHealthcare, Brian Thompson, el pasado 4 de diciembre de 2024 en Midtown Manhattan, sacudió a los altos ejecutivos de todo Estados Unidos con el fin de prestar más atención en cuanto a su seguridad.
“Las empresas estadounidenses están nerviosas. La gente está en alerta máxima. Las empresas quieren mejorar su seguridad. El sector de los seguros médicos es el objetivo ahora, pero ¿quién será el próximo?”, dijo Keith Wojcieszek, director global de inteligencia de Kroll, a CNN en una entrevista.
Y es que, tras los hechos, la búsqueda de asesoría de las empresas en seguridad ha “aumentado considerablemente” desde el descarado ataque contra Thompson, dijo Wojcieszek, quien además es también exfuncionario de alto rango del Servicio Secreto de Estados Unidos.
Un ejemplo es que la empresa de seguridad Global Guardian recibió 70 solicitudes de empresas interesadas dentro de las primeras 36 horas, solo después del asesinato de Thompson, un aumento enorme, según Seth Krummrich, un coronel retirado del Ejército de EE. UU., quien luego fue vicepresidente de Gestión de Riesgos del Cliente de la compañía.
“Es una gran llamada de atención. El estado de ánimo cambió drásticamente en un período muy breve”, dijo Krummrich, cuya firma protege de amenazas a ejecutivos corporativos, sus familias y residencias. La situación se tornó tan grave que incluso algunos ejecutivos de empresas más pequeñas ahora están considerando detalles de seguridad personal.
Asimismo, otro alto ejecutivo de un importante banco en EE. UU. le dijo hace un par de años a CNN que el asesinato de Thompson, CEO de UnitedHealthcare, dejó en claro el “riesgo que enfrentan los altos líderes” del mundo corporativo estadounidense.
“La gran lección es que si quieres matar a alguien, puedes matarlo. Es realmente aterrador, pero cierto. Parece una locura que recién estemos descubriendo esto”, concluyó el ejecutivo del banco, quien habló bajo condición de anonimato por su propia seguridad.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién era Erin Piacenti, la ejecutiva de Bank of America asesinada en Nueva York?
- Erin Piacenti era vicepresidenta de selección de negocios y resolución de conflictos de Bank of America. Murió tras ser apuñalada cerca de Times Square, en Manhattan.
- ¿Quién era Brian Thompson y cómo fue asesinado?
- Brian Thompson era CEO de UnitedHealthcare y fue asesinado a tiros el 4 de diciembre de 2024 en Manhattan, cuando se encontraba en Nueva York para asistir a una conferencia de inversionistas.
- ¿Qué pasó con Wesley LePatner, ejecutiva de Blackstone?
- Wesley LePatner murió el 28 de julio de 2025 durante un tiroteo en un edificio de oficinas de Midtown Manhattan. El ataque dejó cuatro personas muertas y una quinta herida.