Aún con la merma en sus tensiones con Occidente tras la firma del pacto nuclear, Irán sigue intentando blindar su programa atómico ante filtraciones y espionaje, con hechos que generen temor entre quienes pretendan ayudar a gobiernos extranjeros con información. En esa vía, ayer ejecutó al que llegó a ser uno de los científicos más populares de la República Islámica, Shahram Amirí.
A través del portavoz Gholamhosein Mohsení Ejeí, se pudo confirmar que el investigador fue ajusticiado por un supuesto “intento de deserción”, además de alta traición por revelar detalles del programa nuclear iraní a la inteligencia estadounidense.
“Shahram Amirí tenía acceso a secretos del régimen y se había conectado con nuestro enemigo número 1, el Gran Satán...