No parecen soldados colombianos. Los uniformes y las botas de color arena se camuflan con las tierras áridas de la península del Sinaí, las boinas marrones protegen sus cabezas del sol y las gafas oscuras evitan que el polvo del desierto se les meta en los ojos. Las tierras egipcias del norte -el Ejército las describe como agrestes, incomunicadas y carentes de recursos- son un escenario muy distinto a la selva colombiana donde a punta de bala y estrategia aprendieron a combatir al enemigo. Ahora, en África, pocas veces se dispara.
El Batallón Colombia No. 3 está en el Sinaí desde abril de 1982, cuando la Organización de Naciones Unidas (ONU) le pidió al país enviar una tropa con 502 hombres a la frontera entre Egipto e Israel. Los uniformados...