Tras diez años de que Perú impusiera medidas arancelarias a productos agrícolas y agroindustriales colombianos, los gobiernos de los dos países llegaron a un acuerdo en el que trabajaron por cerca de tres meses. La decisión, desde el gobierno peruano, fue una respuesta de entendimiento luego de que Colombia interpusiera restricciones al ingreso de arroz peruano.
De acuerdo con un comunicado de prensa del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, con este trabajo se definió la forma en que se administrará y controlará el arroz que ingrese desde Perú, “asegurando el cumplimiento de las disposiciones andinas para la calificación y certificación del origen, además de garantizar la calidad e inocuidad de tales importaciones”.