En la recta final entró la venta de la banca de consumo de personas y comercial de Citibank en el país, que inició en 2016 con una comunicación oficial de la entidad en la Superintendencia Financiera de Colombia y que se frenó en noviembre del mismo año.
En su momento el banco sostuvo que mantendría la “presencia en el negocio corporativo y de banca de inversión y concentraremos todos nuestros esfuerzos en la atención de Clientes Institucionales, donde sabemos que podemos agregar más valor”.
Ayer se conoció que Colpatria, del grupo Scotiabank, y la vendedora (Citibank) deben esperar por la autorización de la autoridad para cerrar la transacción que pondría a la compradora como líder del negocio de tarjetas de crédito de personas en el país.