No acepto que ningún conflicto esté fuera del alcance de la ley, ni que ningún perpetrador esté por encima de la ley. Creo en la necesidad de proteger la vida de los civiles”.
Amal Clooney,
abogada en derechos humanos y esposa de George Clooney, una de las asesoras legales del equipo que asistió a la Corte Penal Internacional en la decisión de orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el líder de Hamás, Yahya Sinwar. La Vanguardia (Barcelona).
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