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Criptonita

La criptonita de los autoritarios es la democracia, ahora más que nunca se debe hacer uso de ella y de sus recursos.

12 de febrero de 2024
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  • Criptonita

Por Federico Hoyos Salazar - contacto@federicohoyos.com

Sé que hablar con tanta frecuencia del gobierno de Petro puede ser repetitivo y causar fatiga a los lectores. Me gustaría dedicar más columnas a otros temas y ser más propositivo. No obstante, considero que voltear la mirada cuando hay asuntos que requieren atención es, como mínimo, indolente. Utilizar un espacio privilegiado como éste para generar conciencia y algún tipo de contrapeso a los atropellos del gobierno actual es una necesidad ética.

No es posible taparse los ojos ante la provocación que el presidente de la República hizo para que grupos sociales protestaran y violentaran a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia para presionar la elección del fiscal general de la Nación. Las terribles escenas de la toma del Palacio de Justicia en 1985 brillaron con nuevas luces, esta vez bajo el auspicio del gobierno.

Fue indignante la presencia de la nueva superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, y de la ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, acompañando al grupo de manifestantes que de manera violenta impidió que los magistrados de este tribunal pudieran salir del edificio y que luego el gobierno negara estar involucrado en la promoción de esta marcha.

Molesta, además, que apelando al “amor, la esperanza y la alegría”, como escribió Rusinque en su cuenta de X, altos funcionarios que deberían estar gobernando el país y buscando corregir los problemas que han criticado, sean incapaces de dejar a un lado su cómodo rol de activistas y persistan en marchar y protestar, ahora ante otras ramas del poder público con lasque deberían estar trabajando “armónicamente” como lo establece la Constitución.

Este acto de autoritarismo, quizás el más evidente y grave del gobierno Petro, no puede pasar desapercibido y evaporarse, sino llamar la atención del país entero sobre el nuevo tono y estrategia de gobierno del presidente. El mensaje es claro: si no se cumple la voluntad del presidente, movilizará a sus grupos para presionar y tomar medidas de hecho. Esta vez fue contra la Corte, ¿contra quién será después?.

La idea de gobernar en democracia con pesos y contrapesos no es lo de Petro y sus ministros. Su aspiración es que sus ideas, tantas veces descabelladas, se ejecuten con un chasquido de dedos y que, sin importar su inviabilidad, ocurran porque el “cambio, la política del amor y la vida” todo lo justifican.

No se debe ser indiferente ni acostumbrarse a que cada acción que vulnera el Estado de Derecho por parte del actual gobierno se convierta en un titular más de prensa. El reto contra la institucionalidad debe ser respondido con más democracia, esto es: argumentos, seguimiento a la ejecución y participación pública, contrario a lo que busca la cabeza de gobierno que es la confrontación y el debate. Es necesario no caer en el terreno al que Petro quiere llevar al país y por el contrario pedir mayor rendición de cuentas, explicación pública de los cambios que quieren implementar y contrastarlos con la evidencia técnica que tanto incomoda al gobierno. La criptonita de los autoritarios es la democracia, ahora más que nunca se debe hacer uso de ella y de sus recursos.

Ver, leer, escuchar: El episodio del podcast Atemporal, con Luis Carlos “el Chiqui” Valenzuela. Una conversación provocadora sobre los problemas del sector público y la necesidad de una nueva élite que se preocupe por el futuro de Colombia. La encuentran en Spotify y Youtube.

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