Por MAURICIO RESTREPO GUTIÉRREZ
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EPM anunció otra buena noticia para los antioqueños: su posible incursión en el mercado eléctrico de la Costa Caribe. La junta directiva autorizó la participación de la empresa en la subasta por el mercado de CaribeMar (Bolívar, Sucre, Cesar y Córdoba), dentro del proceso de escogencia del operador para atender el servicio de energía en la Costa Atlántica. Entrar a CaribeMar significa para EPM una oportunidad de brindar sus servicios a 1,5 millones de clientes. CaribeMar representa aproximadamente el 12 % de la participación del mercado energético nacional.
La principal ventaja comparativa y competitiva de EPM es su credibilidad institucional. En un país descuadernado, donde lo público es sinónimo para muchos ciudadanos de clientelismo y politiquería, tener una entidad estatal seria, eficiente y responsable es una fortaleza y una oportunidad que demanda la mejor respuesta social, política y empresarial. Generar confianza en la comunidad tiene que ser definitivamente una estrategia diferenciadora. Justamente ahí ha radicado el mérito de EPM y ese es un norte que nunca se debe perder.
Cuando las utilidades que genera EPM se dedican a entregar servicios públicos eficientes y accesibles, a generar calidad de vida, a mejorar la legitimidad institucional, a procurar el desarrollo sostenible y tener presente siempre los criterios de solidaridad, estamos dando estricto cumplimiento al espíritu de quienes la pensaron como una entidad al servicio de la comunidad.
Por supuesto, el grupo empresarial también debe producir excedentes que le permitan mantener su solidez. Y una de las mejores estrategias es atender la demanda de una región tan importante como la Costa Caribe. EPM no puede desconocer que allí existen miles de usuarios desconectados, por muchas circunstancias, y por eso debe encontrar una fórmula que le permita a esos nuevos clientes acceder a los servicios públicos básicos para su subsistencia.
Las oportunidades de crecimiento de EPM se convierten en utilidades que se traducen en un beneficio social y económico, mejorando así el empleo y la calidad de vida para todos.
De otro lado, EPM y sus filiales necesitan conceder al recurso humano la importancia y el lugar que ocupan los negocios, las utilidades y los procesos. No es posible construir relaciones de largo plazo con los usuarios, que son el mismo tiempo los clientes y los dueños, si no lo hacemos primero con el más invaluable activo con que cuenta la entidad: su equipo de trabajo.
No me queda la menor duda de que su rigor técnico, jurídico y administrativo debutará en la Costa Caribe con mucha eficiencia y con la responsabilidad social empresarial que la caracteriza y su profundo respeto por el medio ambiente, como lo hace una empresa de talla mundial.