No quiso dejar títere con cabeza el expresidente Gaviria en la convención del liberalismo. Disparó perdigones a diestro y siniestro. Muchos impactaron en la humanidad del presidente Santos. Otros en la de Uribe Vélez. Los más en la cabeza de Vargas Lleras.
Gaviria acusó a Santos de tener “cartas marcadas para las próximas elecciones”. Se refería a la proclividad del presidente hacia la candidatura de Germán Vargas Lleras. Repudiaba el pereirano la presunta coalición por supervivencia electoral -ahora resquebrajada por la abrupta despedida de este de la Unidad Nacional santista-, del sobrino nieto del expresidente Eduardo Santos con el nieto de Carlos Lleras.
Pero ahí no se detuvo la ira gavirista. Con voz no pocas veces salpicada de “gallitos”...