x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Menos desempleo, alta informalidad: el espejismo del mercado laboral

Ni la reforma laboral ni el gobierno del cambio contribuyeron a la reducción de la informalidad.

hace 1 hora
bookmark
  • Menos desempleo, alta informalidad: el espejismo del mercado laboral

Por Mauricio Perfetti Del Corral - mauricioperfetti@gmail.com

La semana pasada el Dane publicó los resultados del comportamiento del mercado laboral en el último mes y trimestre del año pasado, así como del año completo. Si bien es cierto que tanto el desempleo de diciembre y el de todo el año disminuyeron, pasaron de 9,1% y 10,2% en 2024 a 8,0% y 8,9% respectivamente, persisten varias características indeseables y comienzan además a observarse algunos signos no tan alentadores.

En primer lugar, las mayores tasas de desempleo anual del país siguen concentrándose en Quibdó (27,1%), la Costa Pacífica (Tumaco 26,1%, y Buenaventura 23,9%), Barrancabermeja (23,4%), Arauca (20,5%) y en ciudades de la Costa Caribe como Riohacha (14,4%). En segundo lugar, la informalidad se mantuvo durante el año anterior en cerca del 56,0%, proporción similar a la del año 2024; esta última cifra significa que nuestro país terminó el año anterior con 13,3 millones de personas trabajando en la informalidad. Lo anterior está asociado por consiguiente con ciudades que presentan elevadas tasas de informalidad: Sincelejo (67,9%), Valledupar (66,0%), Cúcuta A.M. (63,6%), Riohacha (61,4%) y Quibdó (59,9%). Estas cifras indican que, en varias ciudades de nuestro país, de cada tres ocupados, cerca de dos de ellos lo hacen en la informalidad. Por último, en el mes de diciembre, una de las trece ramas de actividad económica no generó nuevo empleo (el comercio y reparación de vehículos) y otras siete tuvieron una variación porcentual negativa en la ocupación, entre ellas ramas que son muy importantes en la generación de empleo como la construcción, alojamiento y servicios de comida, entre otros. La generación de empleo recayó fundamentalmente en la industria manufacturera y la administración pública.

La menor tasa de desempleo ha estado asociada, obviamente, a las dinámicas del mayor consumo que se ha presentado como consecuencia del aumento en las remesas del exterior y a los precios de varios “commodities” o productos básicos (café, oro, etc.), así como al auge del sector de la música, el entretenimiento y del empleo público en tiempos de campaña presidencial o como lo ha denominado Mauricio Cárdenas “empleo militante”. Las tasas de participación laboral inferiores a las prevalecientes antes de la pandemia, acompañadas de un aumento en la población fuera de la fuerza laboral (pensionados entre otros), también contribuyeron a esa menor tasa de desempleo. Por tanto, es necesario reiterar lo que varios analistas han mencionado frente a las perspectivas de este año: mayores niveles de crecimiento económico sustentados en mayor consumo sin mayor inversión no son sostenibles, e incluso algunos han reducido la proyección de crecimiento para este 2026. Esto obviamente contraerá la generación de empleo futura.

Los anteriores resultados señalan con claridad que ni la reforma laboral ni el gobierno del cambio contribuyeron a la reducción de la informalidad ni a esa esas flagrantes brechas regionales; al contrario, muy probablemente se ampliarán como efecto de los impactos posteriores en otras variables económicas del fuerte aumento del salario mínimo para este año, dado un contexto de elevado déficit fiscal que afecta negativamente una reducción en la inflación.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD