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¿Colombia se quedó sin escudo protector?

Esta idea de la coalición, como otras tantas de Trump, depende directamente de la voluntad del presidente... Podría terminar siendo una iniciativa que se diluya en el tiempo.

hace 5 horas
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  • ¿Colombia se quedó sin escudo protector?

Mientras la guerra en Medio Oriente prosigue su inquietante curso, Donald Trump encuentra tiempo para enfocarse en América Latina anunciando la creación de una coalición que enfrentará a los carteles de la droga. En este nuevo capítulo de la política exterior de Washington, resulta elocuente que Estados Unidos no haya invitado a Colombia, México, Brasil o Venezuela, cuatro de los países más afectados por el flagelo del narcotráfico.

La reunión convocada por el propio Trump en la sede de su club de golf de Miami fue bautizada como Escudo de las Américas (American Shield), y hasta allá llegaron doce presidentes latinoamericanos: Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador y el recién posesionado José Antonio Kast de Chile, además de los mandatarios de Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Panamá, Paraguay, Guyana y Trinidad y Tobago.

Más allá del nombre —que evoca tanto la retórica de defensa continental como a la Doctrina Monroe (América para los americanos)—, la iniciativa tiene un propósito estratégico: compartir inteligencia y permitir acciones conjuntas, incluso con apoyo militar estadounidense, para destruir carteles y redes terroristas mediante la creación de una Coalición Anticarteles de las Américas (Americas Counter Cartel Coalition). Y quien se va a encargar de supervisar este proyecto será la polémica Kristi Noem, hasta hace poco secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

No en vano, el presidente estadounidense aseguró que entrenarán y movilizarán a las fuerzas militares de las naciones asociadas para lograr la fuerza de combate más eficaz. Y precisamente dio a conocer su proyecto tan solo unos días después de que el gobierno de Ecuador anunciara el inicio de operaciones militares conjuntas con Estados Unidos en contra de las organizaciones terroristas que tienen a nuestro vecino país sumido en una ola de violencia.

Trump se encargó de confirmar que se enfocará en combatir “la inmigración ilegal y masiva”. Lo cual ratifica las inquietudes de que este acuerdo podría tener énfasis más en las preocupaciones del estadounidense que en los intereses de sus aliados en la región.

Pero el verdadero significado del proyecto no se limita a la seguridad. El Escudo de las Américas también refleja una reconfiguración geopolítica del hemisferio, en un contexto de creciente competencia global —especialmente con China— y de la intención de Washington de consolidar una red de aliados políticos y estratégicos en la región.

Teniendo en cuenta que la mayoría de ellos son mandatarios de derecha o de centro derecha, por momentos podría pensarse que el Escudo de las Américas es una especie de antípoda de lo que es el conocido como Foro de São Paulo, en el marco del cual se suelen encontrar los gobiernos de izquierda del continente para fijar políticas comunes y estrategias.

La ausencia de Colombia adquiere una dimensión más compleja. Durante años, el país fue considerado el socio estratégico por excelencia de Washington en la lucha contra el narcotráfico. Hoy, sin embargo, parece transitar una relación más distante, marcada por diferencias en el enfoque frente a las drogas, la seguridad y el papel del Estado.

¿Significa esto que Colombia se quedó sin “escudo protector”? ¿Cómo jugará Colombia en ese nuevo ajedrez? Si bien, la respuesta no es tan simple, por momentos podría pensarse que la exclusión del país de este nuevo club podría interpretarse como un anuncio más simbólico que real, pues no pareciera que Estados Unidos esté dispuesto a dejar de contar con Bogotá para hacer operaciones contra las drogas ilícitas.

La creación de este acuerdo podría entenderse más como una declaración de principios: aquí están los países jugados con Estados Unidos y con Trump, y del otro lado los que no.

Cómo resulte esta iniciativa está por verse, pero es una jugada que se une a la operación en la que se capturó a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por acusaciones relacionadas con el narcotráfico. O a la realizada hace unas semanas por el Ejército de México, con ayuda de los servicios de inteligencia estadounidenses, que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, uno de los narcos más buscados del continente. Y la ya anunciada que piensa hacer sobre Cuba.

La preocupación de muchos es que esta idea de la coalición, como otras tantas que parten de la administración Trump, depende directamente de la voluntad del propio presidente. Los frentes que tiene abiertos en este momento son tantos y tan complejos, que esta podría terminar siendo una iniciativa que se diluya en el tiempo. Y quién sabe qué otro interés se despierte en el líder republicano después de las elecciones de noviembre. .

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