Un arbolito de Navidad de 90 centímetros vestido con 300 luces al pie de la ventana de la sala es la imagen que la fotógrafa y escritora estadounidense Rachel Hulin utiliza para ilustrar la nueva compra que hizo la protagonista de su novela inédita Hey Harry Hey Matilda. La trama no es común, como tampoco resulta leerla; este relato se narra en Instagram.
La red social es la particular estantería que la escritora escogió desde el pasado 15 de septiembre para contar, mediante fotos y unos cuántos videos acompañados de textos escritos en primera persona, el drama que viven dos gemelos de 30 años, quienes a través de correos electrónicos van relatando lo que acontece en su vida. Lo que ninguno sospecha en un inicio es que su amor va más allá de...