Torres llenas de bestias que atacan con flechas desde la cima, mientras las máquinas se abren paso entre los flechazos y la furia de hombres lobos y trolls.
¡Debemos acabar con los hechiceros, nos están acorralando! Grita el comandante de los robots, que no pierde la esperanza de ganar la batalla.
De esta manera se reproduce una partida de Warmachine Hordas en la imaginación de miles de jugadores en el mundo y en la comunidad que Medellín ha ido construyendo de este juego de figuras en miniatura, en el que la mesa se convierte en un verdadero campo de batalla. Como este juego hay cientos que usan la mesa como espacio para dar rienda suelta a la intensa imaginación.
En unos la estrategia es lo primero, contando con un buen mazo de cartas que puedan...