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Para usted, ¿es más importante decir “te quiero” o decir “te amo”?

Los términos han cambiado con el tiempo y ahora parecen usarse de forma opuesta. ¿A qué se debe?

  • ilustración sstock
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Publicado el 11 de abril de 2022

Tanto ha cambiado el mundo que cambian también las palabras y el significado que se les asocia. Quienes vivieron antes dejaron registro del significado tan grande, casi inalcanzable, del amor y si usted piensa en el ayer, seguramente el “te amo” se lo reservaba para sus padres o sus hijos y, para los demás, quedaba el “te quiero”. Hoy el mundo, al menos hispanohablante, se dio la vuelta; es común que en la calle le griten amor y los jóvenes usan el “te amo” para todo: aman la comida, aman a un cantante, una moda, a todos sus amigos y a la persona que recién conocen pero que les hizo un favor. El “te quiero”, en cambio, sí se lo reservan para unos pocos.

Esta transformación es posible solo en algunas lenguas porque en inglés, por ejemplo, no hay distinción, a todos se les dice “I love you”; o en francés, que para todo es “je t’aime”, o en portugués, “Eu te amo”.

¿A qué se debe? ¿Fue, acaso, que los sentimientos cambiaron? ¿O lo que cambió fue el uso y el significado de las palabras? Para entenderlo, primero hay que definir cada término.

¿Qué significa “querer”?

Originalmente, querer implica el desear, el tener, buscar, “con un matiz más de posesión”, explica el profesor de Antropología Cultural, Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Pontificia Bolivariana, Gustavo Adolfo Muñóz Marín. La terapeuta y psicosexóloga Claudia Kosler registra en su blog que la diferencia puede ser una connotación inconsciente, o no tan consciente, de los verbos. Querer es una acción de poseer que implica dependencia, opuesta a la libertad. “Te quiero conmigo, te quiero para mí, te quiero aquí y ahora, te quiero para siempre”.

¿Qué significa “amar”?

Amar, que proviene del latín amare, “se refiere a la entrega absoluta y al sacrificio. Es tener cariño, voluntad, una inclinación de forma más especial y más profunda”, continúa Muñóz. Kosler agrega en su blog que “amar” proviene del amor, del sentimiento, que implica una proyección sin juicios y con libertad.

No consiste en anteponer, no tiene condiciones, no tiene responsabilidades ni expectativas.

Del uso al abuso

Uno no va hacia la etimología y no analiza las connotaciones de una palabra cada que la utiliza. Puede ser que usted use “querer” porque aprecia a alguien pero aún no siente que ama y no porque quiera poseerle, pues hay quienes determinaron que “querer” es una fase anterior a “amar”. (Ver recuadro).

Sin embargo, hoy se volvió más fácil decir “te amo”. “Una de las tesis que hay al respecto es que el término ha caído en abuso y eso hace que se utilice de forma equivocada”, dice Muñoz. Es decir que el mismo uso excesivo fue haciéndolo más popular y mutando su connotación.

Otra teoría es que ha cambiado el significado del amor, “hay varias dimensiones, ya no es solo el amor intenso, sino el desear, el querer poseer, las experiencias de atracción sexual, que ha llevado a que los jóvenes lo utilicen de esta forma”, continúa el profesor, perdiendo su fuerza primigenia.

Así, querer comienza a tener el significado que originalmente le pertenecía a “te amo”. Para Luz Stella Castañeda, doctora en Filología Hispánica, fue justo desde principios del siglo XXI cuando el lenguaje coloquial se transformó de forma acelerada, “y uno de los cambios se dio en lo que conocemos como fórmulas de tratamiento, que desde la pragmática analizan cómo se tratan las personas desde el punto de vista lingüístico”. Dice que, con influencia del parlache, esas fórmulas se renovaron y se comenzaron a usar de forma diferente, aparecieron abreviaturas como T.Q.M. (o te quiero mucho) que se popularizaron y que ya no se limitaban a los enamorados. “El lenguaje íntimo pasó a ser para tratamiento con particulares y con otras personas”, añade, haciendo que haya usos que se ponen o pasan de moda, que se renuevan y mueren.

Te quiero pero no te amo

Otra razón, más allá de la lingüística, puede ser que ahora es más común expresar los sentimientos, la gente es más abierta. “Hoy es normal decir lo que uno siente, hay más apertura y muchos comportamientos humanos se dan ya con más naturalidad”, dice Castañeda.

Hoy, incluso, hay expresiones que antes podrían ser groseras o insultantes y que hoy hacen parte del común.

Aún así, muchos conservan que en el amor hay fases: primero está el “me gustas”, que denota un interés inicial. Sobrepasada esa fase, seguiría el “te quiero”, que no relacionan con posesión sino con una etapa intermedia, cuando el amor no es tan intenso. Finalmente, está “te amo”, el sentimiento más fuerte.

Si quiere más información:

Vanesa de la Cruz Pavas

Periodista de la UPB. Amante de las historias y de las culturas. Estoy aprendiendo a escuchar y a escribir.


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