Colombia

Los Pachenca: quiénes son y cómo opera el grupo paramilitar que ahora está en la mira del Gobierno

Gerson Arias, investigador de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), reconstruye el origen de Los Pachenca desde la desmovilización del entorno de Hernán Giraldo en 2006.

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Periodista y productor de archivo. Egresado del programa de comunicación social de la Universidad Santiago de Cali y actual estudiante de la Maestría en Producción de Narrativas Históricas de la Universidad Externado. Ha trabajado en medios como El País Cali, Séptimo Día de Caracol Televisión y Vorágine. Co-investigador en la serie documental “Garavito: la bestia serial”, de Discovery. Caleño amante de la salsa y el pandebono sin bocadillo. Correo: andresCb@elcolombiano.com.co

hace 4 horas

En lo que representa uno de los embates más contundentes contra la cúpula de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), conocida también como ‘Los Pachenca’, la Policía confirmó este lunes que fue abatido José Luis Pérez Villanueva, conocido como alias Cholo.

Señalado por las autoridades como el segundo al mando de la organización —ubicado en la línea jerárquica solo por debajo de Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho—, ‘Cholo’ era el engranaje clave que articulaba el brazo financiero, el control del narcotráfico hacia Centroamérica y las operaciones militares del grupo tras más de 15 años de trayectoria delictiva.

El operativo, confirmado por el presidente Abelardo de la Espriella, fue ejecutado de manera articulada por la Dirección de Antinarcóticos de la Policía (DIRAN), la Fiscalía y la Fuerza Aérea Colombiana.

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La acción militar no solo dejó a siete integrantes dados de baja y tres capturados, sino que permitió la incautación de un fusil de alta precisión Barrett calibre .50, lanzagranadas y abundante munición.

Sin embargo, el impacto del golpe se sintió de inmediato en las calles y corredores viales del Magdalena: en respuesta a la baja de su comandante, reductos de las ACSN ordenaron el cierre de la vía entre Calabazo y Santa Marta e incineraron dos buses de transporte público en el puente del 11 de Noviembre, intentando imponer un paro armado a la fuerza.

La gobernadora del Magdalena, María Margarita Guerra, aseguró que no existe un paro armado en el departamento.

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¿Quiénes son y cómo opera ese grupo paramilitar?

Gerson Arias, investigador de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), explicó en diálogo con EL COLOMBIANO que para entender el origen de ‘Los Pachenca’ hay que remontarse al proceso de desmovilización de la estructura de Hernán Giraldo, en 2006.

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Según Arias, después de esa desmovilización se abrió un periodo de reacomodo entre 2006 y 2008, en el que comenzaron a surgir diferentes estructuras y facciones en la Sierra Nevada de Santa Marta, entre ellas Los Nevados.

En ese proceso también tuvo relevancia el denominado Bloque Cacique Arhuaco y, de acuerdo con Arias, la figura de alias Muñeca, hermano de alias Pinocho.

Arias explicó que posteriormente se produjo una disputa entre dos grandes facciones: una vinculada a ‘Los paisas’ y otra a ‘Los urabeños’, un enfrentamiento que, según su explicación, también se presentó en otras regiones del país, como el sur de Córdoba y Antioquia.

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El problema, señaló, surgió cuando miembros de estructuras externas comenzaron a ingresar a territorios donde ya existían grupos y redes asociadas al antiguo entorno de Hernán Giraldo.

“Hay gente que estaba trabajando en el rearme, gente que le copiaba a Hernán Giraldo, y tiene que tomar decisión por alguno de los dos”, explicó Arias.

Dentro de esa disputa aparece la figura de alias Chucho Pachenca, quien, de acuerdo con Arias, había estado también en el Bloque Resistencia Tayrona, de los antiguos paramilitares.

Su aparición hace parte, según el investigador, de ese proceso de fragmentación y reacomodo de las estructuras que quedaron en la Sierra Nevada después de la desmovilización.

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Arias describió esa etapa como una disputa entre facciones, en la que también se enfrentaban estructuras provenientes de fuera de la región con personas y redes que ya tenían presencia en el territorio.

Del bloque armado a la ‘oficina’

Con el paso del tiempo, esa estructura sufrió nuevas transformaciones. Arias explicó que, una vez desaparecido el Bloque Resistencia Tayrona, comenzaron a utilizarse otras denominaciones para referirse a estas estructuras, entre ellas la de “La Oficina”.

Según su explicación, este proceso estuvo relacionado con los acuerdos y alianzas que se produjeron en medio de la disputa por el control territorial y criminal de la Sierra Nevada.

Arias ubicó otro momento importante en 2012, cuando se produjo un nuevo reacomodo tras el desplazamiento de la facción de los paisas.

Según el investigador, quienes permanecieron en la zona y los grupos asociados a la facción de los sureños terminaron articulándose con estructuras vinculadas a ‘Chucho Pachenca’.

Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), conocidas durante años como Los Pachenca, son herederas de una cadena de estructuras armadas que se remonta a los años setenta. Su poder se sostiene en el arraigo local, la extorsión, el narcotráfico y el control de corredores estratégicos.

La guerra contra el Clan del Golfo abrió un nuevo frente y, tras el cierre de los diálogos con el Gobierno y la muerte de dos de sus principales mandos en septiembre de 2026, la organización atraviesa un nuevo reacomodo.

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‘Los Pachenca’ hoy mantiene presencia en sectores del Magdalena, La Guajira y Cesar. La Defensoría del Pueblo advirtió en diciembre de 2025 que la disputa entre las ACSN y el Clan del Golfo ponía en riesgo a comunidades de 21 municipios de los tres departamentos.

Pero el mapa de la violencia cambió otra vez en las últimas semanas. A comienzos de septiembre murió en un operativo policial Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, uno de los mandos visibles de la organización.

Y este lunes 21 de septiembre de 2026 cayó José Luis Pérez Villanueva, alias Cholo, señalado como segundo cabecilla y financiero de las ACSN. La operación dejó siete integrantes de la estructura muertos y tres capturados, de acuerdo con el Gobierno.

‘Cholo’, según la información oficial, estaba encargado de articular rutas del narcotráfico hacia Centroamérica. La Policía reportó además la incautación de fusiles, lanzagranadas, pistolas y granadas durante el operativo realizado en el sector de Quebrada del Sol, en Guachaca.

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El golpe tiene un peso mayor porque llega después de un proceso de varios años en el que el Estado intentó llevar a esta estructura hacia un escenario de sometimiento. Para entender el poder que todavía conserva esta organización hay que regresar varias décadas.

Los orígenes en Hernán Giraldo

Los antecedentes se encuentran en los grupos de vigilancia y autodefensa que se consolidaron en la Sierra Nevada alrededor de Hernán Giraldo Serna y que posteriormente dieron origen a estructuras como las Autodefensas del Mamey.

Con el paso de los años, aquella organización terminó integrada al entramado paramilitar de las AUC y adoptó el nombre de Frente Resistencia Tayrona. El 3 de febrero de 2006, el grupo se desmovilizó en Quebrada del Sol.

La justicia documentó la entrega de 597 armas por parte de 1.166 integrantes, además de granadas, municiones y otros elementos de guerra. La fotografía de aquella desmovilización, sin embargo, no significó el final de las redes construidas durante décadas.

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Después del desarme surgieron nuevos nombres y estructuras. Aparecieron la llamada Oficina Caribe, grupos sucesores y redes vinculadas al narcotráfico que mantuvieron buena parte de sus negocios y conexiones territoriales.

La propia Unidad de Análisis de la UNODC, de Naciones Unidas, describe a las ACSN como una estructura vinculada a ese proceso de pos desmovilización y señala la continuidad de redes asociadas a la antigua organización de Giraldo.

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En esa cadena apareció Jesús María Aguirre Gallego, alias ‘Chucho Mercancía’, quien tomó el control de la estructura en 2013. Más adelante, alrededor de 2018 y 2019, comenzó a consolidarse el nombre de Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, con una cúpula en la que aparecieron nombres como ‘5-5’, ‘Muñeca’ y ‘Pinocho’.

La organización no desapareció con la muerte o captura de algunos de sus jefes. Se reacomodó. Y esa capacidad para sobrevivir es justamente una de las claves para entender su presencia actual.

Un grupo pequeño, pero con una huella territorial mucho mayor

Las cifras sobre el tamaño de las ACSN no son uniformes. Un informe citado en 2026 por la Fundación Ideas para la Paz señala 594 integrantes, de los cuales 334 corresponden al componente armado y 260 a redes de apoyo. Otras fuentes consultadas por la FIP ubican el tamaño de la estructura entre 800 y 1.000 personas.

El poder de la organización está en las redes que los rodean. La UNODC señala que no existe una cifra oficial única sobre su tamaño y recoge estimaciones que van desde unos 594 integrantes hasta cerca de 800 o 1.100. Ese entramado se extiende por zonas urbanas y rurales de Magdalena, La Guajira y Cesar.

La Defensoría identificó en su alerta de 2025 una combinación de control hegemónico de las ACSN, pretensiones de expansión del EGC, disputa abierta, coexistencia armada y presencia circunstancial en territorios estratégicos. Es decir, la batalla no es solamente por una montaña.

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El otro secreto de su permanencia está en las rentas. Una investigación de Ideas para la Paz calculó que las ACSN obtienen entre $6.000 y $7.000 millones mensuales mediante extorsiones, narcotráfico y otras economías ilegales.

El cobro alcanza a comerciantes, transportadores, trabajadores agrícolas y, de manera especial, al sector turístico. En Santa Marta y el corredor hacia el Tayrona, Buritaca y Palomino, las extorsiones se convierten en una especie de impuesto clandestino sobre la actividad económica.

El esquema va desde pagos periódicos hasta cobros por la apertura de establecimientos. También aparecen los llamados ‘serenos’, encargados de vigilar negocios, identificar quién paga y sostener el sistema de recaudo.

Según la investigación de la FIP, solo en la plaza de mercado de Santa Marta la organización recaudaría cerca de $10.000 millones al año mediante extorsiones.

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La otra gran renta está fuera de la caja diaria: el narcotráfico. Las ACSN no necesitan controlar grandes cultivos de coca en la Sierra para participar del negocio.

Su valor está en controlar corredores, accesos y salidas hacia el Caribe. La estructura participa en la logística de cargamentos que llegan desde otras regiones del país para ser sacados por la costa, utilizando embarcaciones rápidas y otras modalidades de transporte marítimo.

Por eso la Sierra es estratégica: quien controla sus caminos controla también parte del tránsito hacia el mar. La convivencia entre estructuras criminales terminó deteriorándose y desembocó en una confrontación abierta entre las ACSN y el Clan del Golfo.

La disputa tiene una lógica sencilla, aunque sus consecuencias no lo sean: territorio, rutas, rentas y capacidad de imponer reglas. La Defensoría ha documentado enfrentamientos entre ambos grupos en zonas como Palmor, en Ciénaga, y posteriormente en sectores rurales de Aracataca.

En marzo pasado, una misión humanitaria de la entidad tuvo que intervenir en medio de combates para facilitar la evacuación de personas heridas, incluidos menores de edad. El conflicto ya no se limita a zonas apartadas.

La expansión y disputa de los dos grupos alcanzó corredores con enorme importancia económica y turística y llevó a la Defensoría a declarar un escenario de riesgo alto para los territorios y extremo para la población civil. Es una pelea por entrar, pero también por no dejar entrar al otro.

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La Paz Total terminó donde comenzó otra guerra

Las ACSN buscaron desde el Gobierno de Gustavo Petro abrir una puerta hacia el sometimiento. En 2024 se formalizó un Espacio de Conversación Sociojurídico, en el que el Estado reconoció representantes de la estructura para avanzar en conversaciones encaminadas al sometimiento a la justicia.

La propia resolución que reconoció a esos representantes dejó claro que los términos del sometimiento debían ser definidos por el Congreso y garantizar los derechos de las víctimas.

El proceso, sin embargo, nunca logró resolver sus principales obstáculos. Mientras continuaban las conversaciones, la estructura seguía enfrentándose al Clan del Golfo y manteniendo actividades criminales.

Para 2025 ya había sido catalogada oficialmente como Grupo Armado Organizado (GAO). Y en 2026 llegó el quiebre definitivo. El 28 de agosto, el Gobierno de Abelardo De La Espriella expidió la Resolución 349, con la que dio por terminado el Espacio de Conversación Sociojurídico con las ACSN, y la Resolución 350, que revocó la designación de los representantes del Gobierno en ese espacio.

Días antes, el presidente había anunciado públicamente el cierre de tres procesos heredados de la política de Paz Total. El nuevo Gobierno ha planteado que con estas organizaciones no habrá negociación política, sino sometimiento a la justicia.

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En agosto también autorizó la extradición de Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias Muñeca, señalado como uno de los jefes de las ACSN. Y ahora, menos de un mes después del cierre de la mesa, murió ‘Cholo’.

La historia de las ACSN demuestra que una estructura armada puede sobrevivir a la caída de sus jefes cuando consigue algo más difícil de desmontar que una cúpula: una red territorial.

Durante medio siglo, distintos nombres han ocupado prácticamente el mismo espacio, alrededor de las mismas rutas y de economías ilegales que encontraron en la geografía de la Sierra Nevada un punto de conexión con el Caribe.

Hoy el escenario vuelve a cambiar. ‘Muñeca’ está con orden de extraditarlo. ‘Bendito Menor’ cayó a comienzos de septiembre. ‘Cholo’, señalado como segundo cabecilla y financiero, fue abatido este 21 de septiembre. Y el Gobierno ya cerró formalmente el espacio de diálogo.

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Preguntas y respuestas

¿Quién era alias Cholo?
José Luis Pérez Villanueva, conocido como alias Cholo, era señalado por las autoridades como el segundo al mando de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como Los Pachenca.
¿Quién es el máximo jefe de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada?
Según las autoridades citadas en el artículo, el máximo jefe de la organización es Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, quien estaría por encima de alias Cholo en la estructura jerárquica.
¿Cómo murió alias Cholo?
Alias Cholo murió durante un operativo en el que participaron la Dirección de Antinarcóticos de la Policía, la Fiscalía y la Fuerza Aérea Colombiana, según confirmó la Policía.