Otro fin de semana de angustia se vivió en Ituango. El municipio está en una encrucijada por las presiones de las disidencias de las Farc y del Clan del Golfo. Al asesinato de dos líderes en las últimas semanas se sumó la amenaza de muerte contra el alcalde y el desplazamiento del presidente de la JAC de la vereda Santa Lucía.
El alcalde Edwin Mauricio Mira apareció mencionado en un panfleto en el que se le declaró “objetivo militar” para las disidencias de las Farc. En este momento se está verificando la veracidad de ese panfleto, pero, de todas maneras, al alcalde se le redoblará el esquema de protección y un consejo de seguridad está encargado del tema.
Al parecer, las disidencias lo amenazan por los asesinatos que el Clan del Golfo ha cometido contra los líderes sociales en ese municipio. En una semana fueron asesinados tres líderes. El último de ellos fue Ludis Ester Jaramillo García, una líder social del corregimiento de La Granja que fue sacada de su vivienda en la vereda El Capote por hombres armados y asesinada en vía pública. Su cuerpo fue encontrado en un descampado y a la propia comunidad le tocó llevarlo hasta el casco urbano.
Las disidencias están en confrontación con el Clan del Golfo, el grupo que al parecer está detrás de estos últimos asesinatos. Pero las amenazas e intimidaciones vienen de ambos bandos. Este fin de semana fue amenazado, a través de una llamada, el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Lucía, Dávinson Villa.
El joven recibió varias llamadas intimidatorias y recurrió a las autoridades. En diálogo con Caracol Radio comentó que tuvo que salir de la vereda por seguridad y lamentó que su caso no es el único; comentó que en las últimas semanas son por lo menos 10 personas las que han tenido que salir del territorio y refugiarse en otros lugares para salvar sus vidas.
El gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, dijo que el alcalde de Ituango tiene el respaldo de la Gobernación. El mandatario hizo énfasis en que esta situación no es nueva, sino que lleva agravándose desde hace por lo menos seis meses. Una vez más, cargó contra la paz total del Gobierno Nacional: “Todo esto es producto de la improvisación del proceso de paz total, de los ceses al fuego mal diseñados, que lo que han producido es una escalada de inseguridad. Estamos viendo cosas que no se veían hace 15 o 20 años, esto del alcalde de Ituango no sucedía hace 15 o 20 años”.
La teoría de Gaviria es que los grupos están creciendo en los territorios, en buena medida porque el accionar de las fuerzas armadas del Estado ha disminuido. “La solicitud al Gobierno es que atienda el clamor de los ciudadanos, que ese incremento de la inseguridad es real. Amenazas a un alcalde, que tenga que despachar desde la capital, ¿hace cuánto no se veía eso?”, cuestionó Gaviria.
Hay que decir, también, que la inseguridad en Ituango no comenzó con este gobierno. Y es que la situación viene agravándose en los últimos dos años a tales niveles que los pobladores han vuelto a experimentar lo que vivieron durante los peores años del conflicto armado.
Hace justamente dos años el municipio padeció el desplazamiento más grande en la historia del departamento; más de 1.300 campesinos abandonaron las veredas ante la difusión de amenazas por parte de las disidencias de las Farc. Situación cuya gravedad en su momento fue desestimada por el gobierno de Iván Duque, en cabeza del ministro del Interior, Daniel Palacios, y por parte de la cúpula militar, como el entonces comandante de la séptima brigada, Juvenal Díaz Mateus, quienes, haciendo presencia en el municipio, aseguraron que las amenazas contra la población no eran más que intimidaciones por redes sociales cuyo real alcance era discutible.
Desde entonces, decenas de líderes sociales han sido asesinados, se han presentado enfrentamientos armados durante varios en diferentes veredas y los desplazamientos se volvieron pan de cada día.