En la primera semana de la contingencia ambiental, las estaciones de medición de calidad del aire arrojaron niveles buenos y aceptables. Sin embargo, la evidencia que mostró hace pocos días la OMS no solo deja obsoletos los parámetros que determinan estos indicadores sino que haría cotidianos los puntos naranjas, rojos y hasta morados, que alertan riesgos a la salud.
Aunque el monitoreo diga lo contrario, la realidad es que el aire que respiran los habitantes del Valle de Aburrá está lejos de ser seguro para su salud.
Así lo concluye la OMS que hace dos semanas actualizó las guías de calidad de aire, reduciendo los niveles de referencia tolerables de contaminantes, basada en nueva evidencia de las afectaciones a la salud atribuibles a deterioro...