Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
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En esta segunda parada abordamos el origen genético que confirma que somos gente de todos los colores.
Una maraña. Así definía Tomás Carrasquilla el alma de los pobladores de estas tierras. “¡Y hasta lo será! Aquí no hay tipo ni agrupación que pueda encarnar esta montonera tan heterogénea. Ni el interés pecuniario, ni el amor al suelo y al trabajo, ni la misma verbosidad hiperbólica son aquí generales. Solo la autonomía individual puede sumarnos, porque aquí cada uno es Juan Memando y... ¡San-se-acabó!”.
Con Carrasquilla, que después (En Hace Tiempos, 1936) hablaría que Antioquia es a su vez tres Antioquia, empezamos esta segunda entrega tras la huella de la influencia judía en la historia del departamento. Y esa trinidad de las Antioquias que menciona el autor de La marquesa de Yolombó nos sirve para introducir una idea en la que nos adentraremos: este pueblo fue producto de tres mestizajes.
Fabio Villegas Botero, autor del libro El alma recóndita del pueblo antioqueño, explica en su obra este amasijo. El primer mestizaje, dice, fue genético, con un porcentaje altísimo de genes maternos indígenas...