A Jerónimo “se lo peleaban” para cargarlo y de Salomé siempre admiraron su tranquilidad. Así recuerda Sol Beatriz Lopez el legado de sus sobrinos en el Buen Comienzo de Manantiales (Nororiente). “Él estuvo hasta agosto de 2020 y ella hasta 2018. Allá los protegieron y los amaron. Fue su segunda casa”. Como ellos, año tras año, desde 2006, miles de niños y niñas de Medellín han encontrado en los salones del programa un lugar seguro y cálido para crecer.
Buen Comienzo fue creado por el Concejo de Medellín en noviembre de 2004. Dos años después, en noviembre de 2006, comenzó a atender a la población infantil vulnerable de la ciudad entre los cero y los 5 años. Este rango no es una casualidad. Según Unicef, los primeros 1.000 días de un ser humano...