Gracias al reglamento y a la visión de entrenadoras como Johana Araque, lo importante en el sexto Babytenis de mesa es la formación y proyección de la nueva generación de este deporte en el Departamento.
Luego de dejar huella como jugadora, pues ha sido múltiple campeona nacional y se codeó con los mejores de la región al hacer parte de la Selección de Colombia, logrando medallas panamericanas, centroamericanas y suramericanas, Johana tiene por estos días la responsabilidad de guiar a los chicos del club Esparta en el Festival de Festivales.
Partiendo de la “fortaleza mental que me ha caracterizado y con la cual sumo dos ciclos olímpicos”, esta deportista antioqueña se propuso “aprovechar toda mi experiencia y el reglamento del certamen, que no permite la inscripción de los 16 mejores del ranquin, para darle la oportunidad a aquellos que recién comienzan a despuntar y a enamorarse del tenis de mesa”.
Partiendo de esa claridad y recordándoles que “lo fundamental acá no es el resultado, sino pasarla bien, aprovechar la integración, ganar experiencia y corregir”, Johana maneja a 13 espartanos en el coliseo Rodrigo Pérez Castro.
Ese escenario, que ha sido su casa durante muchos años, es ahora un aliado para promover los nuevos talentos de la actividad que apenas es olímpica desde 1988, pese a que es practicada en el mundo por 40 millones de personas.
Uno de los que trata de quedarse con parte del conocimiento de Johana es Sebastián Bedoya, quien el lunes cumplió años en plena competencia y lleva tres temporadas jugando con la raqueta.
“Hace un semestre entreno con la profe y es un orgullo porque ella sabe y ha ganado muchas cosas; ojalá yo pueda seguir mejorando”, indicó Sebastián, para quien el Babytenis de mesa es la gran opción de conseguir amigos y evaluar sus progresos.
Con ese afán de aprender de Sebastián se encuentran otros 100 pequeños que no tienen el privilegio de ser orientados por Johana Araque, pero que sí la admiran.
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