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Especiales

Acuerdos entre Gobierno y Farc

Antioquia, tercer departamento con más asesinatos de exguerrilleros

  • Foto: Donaldo Zuluaga Velilla
    Foto: Donaldo Zuluaga Velilla
Colprensa | Publicado el 23 de junio de 2019

Desde la primera firma de los acuerdos de paz, el primero de noviembre de 2016, a la fecha, cada semana han asesinado a un exguerrillero que se acogió al proceso de paz. Así se desprende de un documento revelado en la mañana de este sábado por el partido Farc que precisa que a la par con las 133 muertes violentas se han reportado 11 desapariciones forzadas.

De acuerdo con el informe, Cauca (26), Nariño (22) y Antioquia (17) son los tres departamentos en los que se concentra el 48% de los homicidios. Caquetá (13) y Norte de Santander (10) completan el listado de los cinco lugares en los que más crímenes en contra de exFarc se han reportado.

“La ocurrencia de estos hechos se ha dado principalmente en departamentos con fuerte presencia de estructuras paramilitares y de narcotráfico”, describe un aparte del documento que fue acompañado por una declaración del Consejo nacional de los comunes en la que hacen un llamado al Gobierno para que cumpla con la obligación de “garantizar la vida y la seguridad de todos los colombianos”.

Por municipios, Tumaco, Ituango y Argelia son las poblaciones que más ataques se han presentando en contra de los excombatientes. En la localidad nariñense se han presentado 12 de los 22 homicidios que habrían sido cometidos por los autodenominados nuevos elenos. Las sospechas de los ocho asesinatos cometidos en el pueblo antioqueño recaen sobre las autodefensas gaitanistas de Colombia, mientras que los autores de los siete hechos de Argelia serían integrantes de la guerrilla del Eln y las disidencias de las propias Farc.

Al respecto, un informe de la fundación Paz y Reconciliación plantea que una de las causas por las que se está presentando esta ola de muertes violentas obedecería a que por cuenta de la reconfiguración territorial, múltiples estructuras armadas han querido vincular a los exguerrilleros para fortalecer sus actividades criminales debido a la trayectoria y conocimiento de las estrategias de guerra, del territorio y de negocios ilícitos, “Sin embargo, ante la negativa de los excombatientes se han tomado retaliaciones que han terminado con sus vidas y hasta con la de sus familiares”.

El documento también expone que los hechos violentos han tenido un aumento este 2019. Mientras el promedio mensual en 2018 fue de 6.5, este año esa cifra ya se ubica en 6.8 acciones.

Aunque el gobierno ha asegurado en varias oportunidades que reforzará la seguridad y ofrecerá mayores garantías a los excombatientes de esa guerrilla que están haciendo el tránsito a la vida civil, las declaraciones no han sido de buen recibo por parte de quienes ahora integran el partido surgido tras los acuerdos.

“Son inaceptables las explicaciones que hasta el momento hemos escuchado por parte de funcionarios del gobierno, y los informes publicados por la Fiscalía General de la Nación, en los que se presentan frías cifras sobre presuntos responsables, sin que se vea un claro compromiso por parte del Estado para garantizar la vida de todos los colombianos”, advierte un párrafo de la declaración.

Con esta nueva alerta también vaticinaron que el partido “difícilmente” tendrá plenas garantías para la participación en los comicios electorales regionales de octubre próximo por lo que elevaron un llamado a quienes fungieron como países garantes (Cuba y Noruega) y a los expresidentes Pepe Mujica y Felipe González.

¿Quién los está matando?

Se llamaban Anderson Pérez Osorio y Daniel Esterilla. El primero tenía 25 años; el segundo, 61. Ambos le apostaron a dejar las armas que empuñaron estando en las Farc y a la reincorporación a la vida civil. Pérez se valió de una cámara de vídeo y Esterilla al don de la palabra para lograrlo. Fueron asesinados en el suroccidente del país el mismo día.

Esterilla fue el fundador del frente 29 de las Farc que tenía injerencia en Nariño, pero se inició como miliciano del octavo frente. Su proceso de reincorporación comenzó en la zona vereda El Madrigal, ubicada en un sector conocido como Alto de la paloma, y actualmente estaba en ETCR Aldemar Galán. Fue uno de los más charlas dio durante el proceso de pedagogía de paz tras la firma de los Acuerdos. Quienes lo conocieron coincidieron en señalar que era uno de los mejores capacitadores ya que lograba con la palabra y su hablar pausado entregar el mensaje de manera clara y concisa.

A Anderson, por su parte, lo recuerdan por su carisma y entrega tanto en el periodismo como en los temas de derechos humanos. En 2017 hizo parte de una escuela de comunicadores para la paz en La Elvira, Cauca, donde se destacó por sus deseos de aprender y la curiosidad, según describe Manuel Bolívar, el director de NC Noticia, el informativo en el que Anderson laboraba.

“Él hizo parte de una película no solo como camarógrafo y guionista. También fue protagonista de una de las historias que se narraron en Historias de guerra, una cinta cuyo argumento era contar las vivencias de los guerrilleros en las montañas”, describe Bolívar quien precisó que Anderson encarnó a un agente del Ejército que se infiltraba en la guerrilla.

Los dos crímenes más recientes en contra de excombatientes de las Farc encendieron, de nuevo, las alarmas al punto de que el presidente Iván Duque anunció desde Ginebra, Suiza, que para garantizar la protección de los excombatientes se conformará una mesa de coordinación en la que tendrán asiento el Gobierno, la Fiscalía y los organismos de control.

El mandatario aseguró: “le he pedido a la Fuerza Pública que tenemos que encontrar a los culpables de estos asesinatos (...) no queremos que se sigan presentando estos hechos”.

Sin embargo, la propuesta se queda corta, a consideración de Néstor Rosanía, director ejecutivo del Centro de Estudios en Seguridad y Paz, quien dice que los excombatientes han manifestado su inseguridad física ya que consideran que los ataques no han sido aislados, sino que obedecen a una situación sistemática.

“Por eso no debe existir una mesa sino un proceso interagencial y que cuente con un equipo más técnico en el que se fortalezca el tema de inteligencia para indagar qué es lo que hay detrás. La iniciativa se queda corta frente a la necesidad”, argumenta el especialista.

En la Fiscalía, no obstante, aseguran que se está trabajando para el esclarecimiento, no solo de los casos que se presentaron esta semana, sino los que se han registrado desde el comienzo de 2017.

Las cifras del búnker indican que “la tasa de esclarecimiento de crímenes cometidos contra excombatientes y sus familiares (homicidio, tentativa de homicidio y desaparición forzada) es del 51,78%, es decir, 87 de 168 víctimas certificadas por la oficina del Comisionado de Paz. De estos, 12 casos se encuentran en ejecución de penas, 19 en juicio, 33 en investigación (con imputación de cargos), 20 en indagación con orden de captura, 2 precluidos por muerte del indiciado y uno (1) archivado por conducta atípica”.

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