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Las niñas en Colombia se siguen casando: el drama del matrimonio infantil sin castigo en el país

En todo el territorio nacional todavía es legal que menores de edad contraigan matrimonio. Solo hasta el año pasado 114 niños y niñas se casaron. Hay un proyecto de ley que corre en el Congreso para erradicar la práctica.

  • Organismos internacionales como Unicef señalan que hay un incremento exacerbado de matrimonios infantiles en la región a raíz de los retos sociales y económicos derivados de la pandemia. FOTO: Colprensa.
    Organismos internacionales como Unicef señalan que hay un incremento exacerbado de matrimonios infantiles en la región a raíz de los retos sociales y económicos derivados de la pandemia. FOTO: Colprensa.
  • Según la Unicef, 1 de cada 4 niñas en América Latina y el Caribe se casa o entra en Unión temprana antes de los 18 años y esta región es la única del mundo donde los matrimonios infantiles no han disminuido en los últimos 25 años. FOTO: Gráfico tomado de Girls not Brides.
    Según la Unicef, 1 de cada 4 niñas en América Latina y el Caribe se casa o entra en Unión temprana antes de los 18 años y esta región es la única del mundo donde los matrimonios infantiles no han disminuido en los últimos 25 años. FOTO: Gráfico tomado de Girls not Brides.
  • El ICBF señaló que en los últimos años 373 niñas menores de 14 años fueron puestas bajo protección por convivir en una Unión Temprana. FOTO: Colprensa
    El ICBF señaló que en los últimos años 373 niñas menores de 14 años fueron puestas bajo protección por convivir en una Unión Temprana. FOTO: Colprensa
  • Las niñas en Colombia se siguen casando: el drama del matrimonio infantil sin castigo en el país
  • En los primeros ocho meses de 2023 se registraron 8.925 casos de violencia sexual contra menores de edad. La Procuraduría lanzó una alerta para atender la problemática. Infografía: EL COLOMBIANO.
    En los primeros ocho meses de 2023 se registraron 8.925 casos de violencia sexual contra menores de edad. La Procuraduría lanzó una alerta para atender la problemática. Infografía: EL COLOMBIANO.
Las niñas en Colombia se siguen casando: el drama del matrimonio infantil sin castigo en el país
04 de marzo de 2024
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Ana María* tenía 13 años cuando su mamá la obligó a unirse a un hombre de 29. Su agresor se hizo cercano a la familia porque era el jefe de su hermano mayor. Vivían en la misma pensión y su propio hogar se convirtió en un mundo oscuro del que ya no pudo escapar. Un día, ese hombre, 16 años mayor, se interesó en Ana y su madre vio una oportunidad única: le ofreció a su hija para que mantuviera una relación sentimental. Él debía pagarle una suma de dinero mensualmente y esa transacción le servía para pagar el arriendo, la comida y los servicios. La moneda de cambio era su propia hija.

Infográfico

Algunos pensarían que es la escena de una telenovela en la franja del mediodía o de algún video de un país extranjero que circula en redes sociales, pero no. Ana es la historia de más de 114 niñas que fueron entregadas en matrimonio hasta el año pasado en Colombia. Su caso tuvo lugar en Bogotá, una ciudad capital.

En el país el matrimonio infantil y las uniones tempranas son todavía una realidad silenciosa que ataca en mayor medida a las niñas que a su vez son víctimas de trata de personas, delitos sexuales, trabajos forzosos y todo tipo de violencias de género.

Para los especialistas en el tema, se trata de una especie de esclavitud moderna que todavía se permite, por ley, en todo el territorio nacional. Y no es algo esporádico, este país ocupa uno de los primeros puestos entre países que todavía no castigan esta práctica.

Según Unicef, Colombia se ubica en el puesto 20 a nivel mundial con respecto al número de niñas casadas o unidas antes de cumplir los 15 años, y en comparación con América Latina y el Caribe, ocupa el puesto 11 en adolescentes antes de cumplir los 18 años. Apenas se ubica arriba de México, Ecuador, Perú, Bolivia y Haití.

Según la Unicef, 1 de cada 4 niñas en América Latina y el Caribe se casa o entra en Unión temprana antes de los 18 años y esta región es la única del mundo donde los matrimonios infantiles no han disminuido en los últimos 25 años. FOTO: Gráfico tomado de Girls not Brides.
Según la Unicef, 1 de cada 4 niñas en América Latina y el Caribe se casa o entra en Unión temprana antes de los 18 años y esta región es la única del mundo donde los matrimonios infantiles no han disminuido en los últimos 25 años. FOTO: Gráfico tomado de Girls not Brides.

Y la problemática no solo se vive en comunidades rurales o en comunidades indígenas y alejadas de las capitales. Solo hasta el año pasado, en el país se registraron 114 matrimonios infantiles y entre los departamentos con mayor incidencia, Antioquia ocupa el primer lugar, seguido del Atlántico y Bolívar.

En 2019, la capital paisa reportó 87 matrimonios; 78 para el año 2020; 90 en el 2021; y 72 matrimonios infantiles para 2022, según datos de la Superintendencia de Notariado y Registro.

Para explicar el fenómeno de ese tipo de uniones tempranas en ciudades capitales hay que tener en cuenta factores como zonas empobrecidas, víctimas del conflicto y una cultura machista que hipersexualiza la infancia. Solo basta con darle una mirada a las redes sociales que se inundan con videos de niñas “jugando” a ser adultas y los discursos cada vez más normalizados que apuntan a que “la edad no importa”, cuando detrás se esconden dinámicas de poder, sometimiento y violencia.

Todavía es legal

Lo cierto es que pareciera un fenómeno invisible a los ojos de la sociedad debido a que la ley ampara que las niñas y los niños se casen con personas mayores de edad. Según las estadísticas es una práctica que se ha normalizado desde los 10 años de edad, aunque lo legal contemple como edad mínima los 14 años.

Actualmente, el Código Civil Colombiano establece en su artículo 117 que: “los menores de la edad no pueden contraer matrimonio sin el permiso expreso, por escrito, de sus padres legítimos o naturales”. Así las cosas, basta con un mero documento para que los niños, niñas o adolescentes puedan entrar en un matrimonio infantil o en “unión temprana”, incluso, si su pareja es mayor de edad, como fue el caso de Ana. Y entonces, si existe un papel firmado por los padres, la unión es completamente legal, aunque la niña o el niño esté bajo presión o amenaza.

“El matrimonio infantil existe desde los tiempos de la colonia. Los niños mayores de 14 y menores de 18 se pueden casar con autorización. No solamente hay casos entre dos menores de edad, sino que también se permite que un adulto se case con una niña. Es una situación que viola los derechos de niños, niñas y adolescentes”, explicó Yadira Alarcón, directora de la Especialización en Derecho de Familia de la Universidad Javeriana y directora de la firma Alarcón Palacio y Asociados.

Y no estaríamos tan lejos de esas épocas de colonia. Una encuesta nacional de demografía y salud indica que la diferencia de edad es en un 26% de 6 a 9 años. El 17% es de 10 o más años de diferencia. Como resultado, ocho de cada diez matrimonios infantiles involucran a una niña que dejó de ser niña, que abandonó el colegio, a sus amigas y sus juegos. Una niña a la que le cambió la vida para convertirse, de manera temprana y forzada, en una esposa.

A la problemática se le suma otra variante: las “uniones tempranas” que tienen un subregistro debido a la dificultad de seguirles la pista, pues no es necesario legalizarlas ante un juez y no existen leyes que prohíban este tipo de uniones para el caso de los menores. El ICBF señaló que en los últimos años 373 niñas menores de 14 años fueron puestas bajo protección por convivir en una Unión Temprana.

Ana quiso regresar a su vida de niña, volver a sus lápices y cuadernos, charlar de nuevo con sus amigas, pero su mamá la castigó y la obligó a continuar en su papel de esposa.

“Son niñas, no esposas”: el proyecto en el Congreso

Para atender la problemática, en el Congreso se han presentado 9 proyectos de ley que pretenden regular o erradicar el matrimonio infantil en el país. Sin embargo, todos se han hundido o han quedado archivados debido a que no hay suficiente atención al fenómeno y mucho menos a los llamados por parte de organizaciones internacionales como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) sobre la nocividad de esta práctica.

En un nuevo intento, bajo la consigna “son niñas, no esposas”, las representantes Alexandra Vásquez, Jennifer Pedraza y Eduard Sarmiento presentaron en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes el proyecto de ley con el que buscan erradicar el matrimonio infantil y luchar por una infancia libre de violencias.

Esta vez, la iniciativa fue aprobada en primer debate en el Congreso, lo que de entrada marca un hito importante para que se convierta en ley luego de los debates que le esperan en el Senado. De aprobarse, las personas que pretendan casarse con un menor de edad podrían ser procesadas por trata de personas y otros tipos de violencia infantil. “Encontramos que hay una correlación entre matrimonio infantil, conflicto armado, trabajo forzado y círculos viciosos de pobreza que se reproducen. Todo eso lo presentamos al Congreso”, señaló la representante Pedraza por el partido Dignidad y Compromiso.

Si bien es la primera vez que en el Congreso el proyecto pasa por unanimidad, hubo encontronazos entre los representantes. El gran debate tiene que ver con que algunos congresistas no están de acuerdo con erradicar por completo el matrimonio infantil en el país, sino que pretenden que las uniones sean permitidas entre menores de 18 años y que tengan como edad mínima los 16 años.

“La congresista Piedad Correal, del Partido Liberal, pretende que se sostengan las uniones libres entre adolescentes, pero esa no es la norma. La realidad no es que dos menores quieran unirse. Sin embargo, se acogió una proposición para autorizar esa unión libre siempre que sean mayores de 16 años. No estamos de acuerdo con la proposición”, apuntó Pedraza.

Para organizaciones defensoras de los derechos infantiles, el Congreso tiene una deuda histórica con los niños, niñas y adolescentes del país. Hasta ahora no se había hecho mayor trámite a pesar de las cifras que aumentan cada año.

¿Por qué se casan las niñas en Colombia?

En Colombia y otros países de la región se siguen registrando casos, los cuales, según organismos internacionales, se vieron incrementados por el fenómeno migratorio y los efectos sociales y económicos de la pandemia.

Para Danitza Marentes, subdirectora de la Ong Valientes Colombia, el matrimonio infantil es multicausal. “Estamos en un país desigual en cuanto al acceso a la educación y a los recursos económicos. La mayoría de niñas y adolescentes no ven otra posibilidad de vida que casarse. A eso se le suman los discursos machistas que se han normalizado en los que señalan que a las niñas hay que ponerlas lindas para que consigan marido y mantengan a la familia”, explicó.

El ICBF señaló que en los últimos años 373 niñas menores de 14 años fueron puestas bajo protección por convivir en una Unión Temprana. FOTO: Colprensa
El ICBF señaló que en los últimos años 373 niñas menores de 14 años fueron puestas bajo protección por convivir en una Unión Temprana. FOTO: Colprensa

Si bien algunos congresistas apuntan a la voluntad de los menores para contraer matrimonios o uniones tempranas, especialistas en el tema señalan que muchas veces esa libertad para elegir está coaccionada. “La posición dominante la tiene el adulto y puede coaccionar a los padres para que den autorización muchas veces con prerrogativas económicas y ahí ya entramos al plano de la trata de personas”, señaló la directora Alarcón.

Especialistas en el tema exponen que los contextos de vulnerabilidad y la exposición a la pobreza, desescolarización y violencia son factores que propician las uniones tempranas que finalmente terminan siendo decisiones obligadas por las condiciones y las relaciones de poder que desembocan en sistemas de opresión.

Según la organización internacional World Vision “las niñas de familias pobres tienen tres veces más probabilidades de casarse antes de los 18 años que las niñas de familias más ricas. Las familias que luchan económicamente a menudo ven el “valor” del matrimonio de su hija como una forma de aliviar problemas financieros”.

“En el matrimonio infantil las niñas terminan siendo una moneda de cambio y tiene como finalidad la trata de personas y una modalidad de la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes. La trata de personas no ocurre solo en las películas, tampoco viene únicamente por parte de grupos ilegales, la trata de personas ocurre en las mismas familias y más si tienen autorización para ello”, concluyó Marentes.

Por su parte, la congresista Pedraza cree que estamos en una cultura que ha normalizado la pedofilia y la esclavitud. Señaló que en el mundo hay 50 millones de personas en esclavitud. 28 millones desempeñan trabajos forzosos y 22 millones en matrimonios forzados. 12 millones incluían niños y niñas. “Realmente hay una correlación”, dijo.

Expuestas a todo tipo de violencias

Sandra* tenía 15 años cuando su mamá le presentó un “buen hombre”, como ella le llamaba. Era 22 años mayor que ella y un día la invitó a conocer su empresa y la violó en una de las oficinas. A partir de ese momento el agresor siguió abusando de ella, pero cuando cumplió 17 años la engañó para casarse con él. Sandra llegó hasta una notaría para firmar un acta matrimonial, pero ella no sabía. Solo le dijeron que debía firmar para comprar un apartamento. Sandra dice que estuvo secuestrada durante varios meses hasta que logró escapar para denunciarlo ante la Policía y ahí fue cuando se enteró de que el agresor era legalmente su esposo.

“Las niñas se están casando con personas adultas. El promedio está en 6 años pero es mucho más alto. En esa relación de poderes puede haber violencia física, sexual y psicológica. Además aumenta el embarazo adolescente. Es un círculo de violencia y vulnerabilidades”, explicó Marentes, subdirectora de la Ong Valientes.

Las niñas en Colombia se siguen casando: el drama del matrimonio infantil sin castigo en el país

Precisamente, dentro de los principales riesgos y consecuencias en un matrimonio infantil está la violencia de género, el embarazo infantil, la deserción escolar y las afectaciones en salud mental y física. En esa misma línea, estudios de la Universidad de Oxford señalan que la violencia de género es sustancialmente mayor entre las mujeres que se casaron cuando eran niñas en comparación a las mujeres adultas. “La niña o adolescente deja de decidir sobre su cuerpo, se ve forzada a embarazarse y no puede continuar su proyecto de vida para unirse a un proyecto de familia con un hombre mucho mayor”, apunta el estudio.

En el caso de Colombia hay un problema mayor y es que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses no desgrana la violencia sexual, la violencia intrafamiliar y los homicidios dentro de los matrimonios infantiles, lo que borra pistas para hacer un seguimiento oportuno de los casos.

En los primeros ocho meses de 2023 se registraron 8.925 casos de violencia sexual contra menores de edad. La Procuraduría lanzó una alerta para atender la problemática. Infografía: EL COLOMBIANO.
En los primeros ocho meses de 2023 se registraron 8.925 casos de violencia sexual contra menores de edad. La Procuraduría lanzó una alerta para atender la problemática. Infografía: EL COLOMBIANO.

Por otro lado, según Unicef, el matrimonio infantil y las uniones tempranas son un fenómeno que se relaciona con el embarazo infantil. Un estudio del DANE indica que el 75,1% de los nacimientos suceden en adolescentes entre 15 y 19 años que están o han estado casadas o unidas. Antioquia se sigue llevando el primer lugar por concentrar el mayor porcentaje de los nacimientos que podrían derivar en mortalidad materna e infantil.

Sin embargo, esa no sería la principal causa de muerte de niñas y adolescentes, según el Ministerio de Salud, las niñas entre el rango de 10 a 19 años mueren a causa del suicidio. “Los efectos del matrimonio infantil en la salud mental se derivan especialmente de los efectos de la violencia física, psicológica y sexual a la que se someten las mujeres y niñas, lo cual incluye trastornos emocionales como depresión y ansiedad; trastornos del comportamiento infantil, especialmente trastornos de conducta; suicidios y autolesiones; consumo de alcohol y sustancias psicoactivas”, indicó la cartera.

A eso se le suma el alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH y el Virus del Papiloma Humano. Datos de MinSalud indican que las niñas casadas tienen más probabilidades de infectarse debido al sometimiento en el que se encuentran. “Ellas no pueden pedir a sus maridos que se hagan prueba de VIH, no pueden abstenerse de tener relaciones sexuales o exigir el uso de condones, ellas no pueden insistir en que sus maridos sean monógamos y no pueden irse. Además, regresar al hogar de sus padres puede no ser una opción porque el divorcio se considera inaceptable”.

Con todo el contexto, Colombia todavía es un país que entrega a sus niños y niñas para que engrosen las filas del matrimonio infantil. Mientras se hace algo, cada 2 segundos se casará una niña en el mundo, dejará de jugar, abandonará las clases, quedará embarazada, será violentada y obligada a destruir sus sueños. Según Unicef, para el 2030 se calcula que a más de 150 millones de niñas les pasará lo mismo.

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