En el marco de la investigación que se adelanta por los más de 100 casos de presunta desaparición de personas dentro de la cárcel La Modelo, de Bogotá, se conoció el relato de un exparamilitar postulado a la Ley de Justicia y Paz, quien entregó detalles de cómo funcionaban las denominadas ‘casas de pique’.
“Primero le metían corriente a la gente, el que no moría en los tanques de corriente, el que no moría en esos tanques, los mataban y los desaparecían en los tanques de agua masa. Los degollaban y los picaban o los ahorcaban”, explicó el exparamilitar cuyo nombre se mantiene en reserva por parte de la Fiscalía.
Según el declarante, las personas también morían envenenadas, ahorcadas, asesinadas con cuchillo y ocasionalmente con armas de fuego, pues aclaró que solo se movían con armas de fuego los miembros de las autodefensas.
Frente a las formas en que eran desaparecidos los cuerpos, dijo: “Se botó mucha gente por las alcantarillas pero picada. Había un señor encargado de picar la gente, llevaba una maceta (martillo grande) y llegaba con 3 ó 4 costales con huesos, y desaparecía a las personas. Los huesos quedaban molidos y los echaban por las alcantarillas”, dijo
La otra modalidad que mencionó el desmovilizado para desaparecer personas era picándolos y echándolos en las sobras de comida del Inpec. “Hubo un revuelo a nivel nacional, me acuerdo tanto que eso salió por las noticias. El Inpec tenía un contrato con un señor de Soacha, de unas marraneras. Eso fue muy mencionado para el 2001, cuando encontraron un marrano chilingueando con una mano, este señor llamó a la prensa y eso fue noticia”, contó.
La fiscal Caterina Heyck Puyana, directora de Articulación de Fiscalías Nacionales Especializadas, aseguró que un centenar de personas fueron desaparecidas en esa penitenciería entre los años 1999 y 2001.”Desde el año pasado se iniciaron las investigación por graves violaciones a los derechos humanos, por desaparición y descuartizamiento de varias personas, entre ellos reclusos, visitantes y personas ajenas al penal, cuyos restos fueron arrojados por la red de alcantarillado”, indicó Hayck.
Por el momento, la Fiscalía continúan buscando todos los archivos del Inpec de las personas que cumplían como Directores, Subdirectores, personal de guardia y custodia en la época de los hechos, además de revisar los antecedentes que se tienen de libros y minutas.
A esta investigación sobre las irregularidades dentro del penal se suma el caso de la violación a la periodista Jineth Bedoya, quien fue secuestrada en inmediaciones de la cárcel.
Por otra parte, esta investigación busca determinar si estas mismas prácticas de desaparición se presentaron en otros cuatro centros carcelarios en el país.
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