Las divisiones internas de los partidos tradicionales Liberal y Conservador movieron durante los últimos días el panorama político del país y pusieron sobre la mesa cuestionamientos alrededor del papel que estas dos históricas colectividades están jugando en las nuevas dinámicas del poder.
Esta situación se debe, según Luis Carlos Valencia, director de la Maestría en Asuntos Políticos de la Universidad Javeriana, a que en general ambos partidos han presentado durante los últimos años un debilitamiento programático y el abandono de sus banderas tradicionales, sumado al hecho de que no existen desde hace muchos años liderazgos tan fuertes y representativos. Esto, agrega el experto, ha hecho que su política ahora se base en un “clientelismo bipartidista”...