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Así funcionaba la red de corrupción en el hospital La María

  •  Foto: Manuel Saldarriaga Quintero
    Foto: Manuel Saldarriaga Quintero
07 de junio de 2017
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Eva Carrascal, superintendente delegada para la Supervisión Institucional de la Supersalud, reveló este miércoles los principales hallazgos de una auditoría forense realizada al hospital público La María de Medellín. Se trata de más de 35 hallazgos que revelan graves hechos de corrupción al interior de la institución.

“Lo que nos llama la atención aquí son los hallazgos del mal manejo. De cerca de 69.000 millones que encontramos que se estaban manejando de manera inadecuada encontramos una desviación de recursos de cerca de 5.700 millones de pesos”, indicó Carrascal.

El análisis forense fue ordenado tras recibir denuncias sobre presuntas prácticas irregulares que comprometían recursos del sistema de salud. Entre los principales hallazgos se encuentran procedimientos quirúrgicos realizados a familiares no facturados, medicamentos facturados por menor valor, financiamiento de servicios de salud a particulares y empleados, facturación de servicios a pacientes fallecidos, tercerización laboral y alteración de estados financieros, entre otros.

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Entre lo que generó más sorpresa en Supersalud, fue el hallazgo 102 casos en los que se practicaron procedimientos estéticos y se suministraron medicamentos e insumos que nunca se facturaron por 130 millones de pesos. Favoreciendo a usuarios particulares, y familiares de los administradores del hospital.

“Encontramos que se realizaron cerca de 102 cirugías en donde no se recobró las actividades ni de los procedimientos, insumos, de los servicios. Se encontró también insumos y medicamentos que se usaron en procedimientos que no habían sido facturados o que se facturaban con un valor inferior”, indicó Carrascal. Del mismo modo, agregó que se encontraron personas a las que se les hacía una cirugía con “cobro con posterioridad que no habían sido reinvertidos al hospital”.

Lea: No más cirugías estéticas en el Hospital La María

Por otro lado, agregó que se hallaron 537 facturas de servicios prestados a particulares y empleados en los que se cobró un menor valor por este concepto cuya suma asciende a $64 millones.

“Durante el año 2015 y primer semestre de 2016 se identificó una cartera de $599 millones correspondiente a financiación de servicios de salud a pacientes particulares y

algunos empleados. Se identifica de este valor, que el mayor porcentaje corresponde a financiación de servicios a particulares”, agregó Supersalud.

La entidad comprobó además que hubo una alteración de los estados financieros. “Existen importantes diferencias entre los recaudos de cartera y los ingresos percibidos por facturación a través de las cuentas bancarias de la E.S.E y que se reflejan en los libros oficiales por valor de $10.485 millones para el año 2015”.

La Supersalud también estableció la omisión de los registros del almacén y la consecuente sub facturación de medicamentos e insumos. “Se identificó alteración de los registros del sistema de facturación respecto al número de procedimientos prestados a pacientes particulares y los facturados. Se realizaban anulaciones, eliminación de registros y modificaciones no autorizadas sobre facturas, recibos de caja, entre otros, encontrándose diferencias por valor total de $1.901 millones”, afirmó Supersalud.

Otra de las cosas que más impresionó a Supersalud fue la facturación de servicios a pacientes fallecidos. “Se identificó la existencia de 35 casos de facturas expedidas por valor de $36 millones por servicios médicos prestados a pacientes que registran estado de fallecido con más de 2 meses de anterioridad a la fecha de emisión de la factura”, indicó Carrascal.

Por otro lado, se encontró que más del 70% de los funcionarios de la E.S.E que desarrollan labores misionales permanentes corresponden a contratación tercerizada de servicios profesionales mediante la suscripción de contratos principalmente con dos asociaciones sindicales.

“Durante 2015 y 2016 la relación contractual fue por valor de $24.000 millones, de los cuales ya se han ejecutado $17.000 millones. Dicho valor representa 5 veces el total de costos y gastos de personal de la nómina”, confirmó Supersalud.

Por último, Supersalud halló un grado de vulnerabilidad en los sistemas de información. Según la entidad, la ausencia de controles facilitaron la manipulación intencional de la información de los procesos de facturación, cartera e inventarios que permitió que se presentaran las prácticas irregulares antes mencionadas.

“Se puede acceder a las claves de todos los usuarios, se pueden modificar facturas. Encontramos cambios en los recibos de caja, si un usuario pagaba en la caja 10 pesos aparecía luego en el sistema que lo que había ingresado era 5. Si pagaba 100.000 aparecía un ingreso de 20.000”, agregó Carrascal.

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Dada la gravedad de los hallazgos, la Superintendencia Nacional de Salud abrió un proceso administrativo en contra del exgerente de la E.S.E William Marulanda Tobón que culminó con la imposición de una sanción en primera instancia superior a los 140 millones de pesos por la omisión en el cumplimiento de las funciones relacionadas con el manejo de los recursos públicos.

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“En la investigación se pudo constatar que el señor Marulanda no fue diligente ni transparente en el uso, gestión y conservación de los recursos del sistema de salud como se evidencia a través de los hallazgos de la auditoría forense”, confirmó Supersalud.

Adicionalmente, la entidad dio traslado de la totalidad del informe de auditoría a la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría General de la Nación para lo de su competencia.

Carrascal aseguró que si estas entidades abren proceso en otros años podrían encontrar más casos de corrupción. “Unos funcionarios tenían acceso irrestricto a todos los sistemas y a modificar el sistema de información y de facturación, que es lo más grave. Tenían acceso a los correos electrónicos de todos los funcionarios y podían cambiar cualquier cosa desde los estados contables, las historias clínicas, desde todos los procedimientos”, concluyó Carrascal.

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