La tarea de develar los orígenes del conflicto armado luego de 50 años de confrontación, al parecer, no fue una tarea fácil para la Comisión Histórica que ayer en Cuba, fue la encargada de entregar el informe que mostraría por qué en Colombia se han perpetuado por cinco décadas las hostilidades.
El estudio elaborado por 12 académicos, y presentado a las delegaciones del Gobierno y las Farc en Cuba por Eduardo Pizarro y Víctor Moncayo, dejó un sinsabor en el país que esperaba conocer cómo empezaron las confrontaciones, pero solo vieron como ambos voceros enfatizaron en que “el conflicto no es fácil de explicar porque no hay claridad sobre el origen del mismo”.
Los 12 ensayos entregados ayer son un resumen del informe final que fue entregado a las delegaciones, y muestran las posiciones de los académicos sobre las posibles causas del conflicto. Jairo Estrada Álvarez sentó su posición en que la “contrainsurgencia y subversión son inherentes al orden social capitalista imperante en nuestro país”; Jorge Giraldo precisa que “la guerra se inició por la voluntad de grupos revolucionarios que desafiaron, mediante las armas, al gobierno y a la sociedad”; para Gustavo Duncan una de las causas del origen del conflicto son “la exclusión y la desigualdad”.
En una de las intervenciones, Moncayo precisó que conocer la realidad del conflicto armado es complejo, y una de esas complejidades es llegar a la verdad “que no está en lo que dicen los que han sufrido las hostilidades, no está en las declaraciones de los testigos o actores del conflicto”.
Sin embargo, una de las conclusiones expuestas por la Comisión es que la guerrilla no pudo llegar al poder por la vía de las armas, razón por la cual accedió a sentarse en una mesa de negociación “y van a buscar seguir sus luchas pero por la vía democrática”, aseguró Eduardo Pizarro, teoría que va en contra de lo que las Farc siempre han expresado: no se sentaron a negociar porque estuvieran derrotadas.
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