El color blanco posee connotaciones positivas, “como se relaciona con la luz ha echado raíces profundas en la mente humana”, dice la escritora Kassia St Clair en el libro Las vidas secretas del color. La autora describe además que el negro es el color del luto y ha simbolizado de todo, “desde la fertilidad hasta la erudición, pasando por la piedad. Con el negro las cosas son siempre complicadas”, escribió.
En esos dos polos de simbolismo se ha movido un personaje que desde su estética trae esa dualidad en su cabellera, sus objetos y su obsesión con los perros dálmata (con su pelaje moteado bicolor): Cruella de Vil. Que añade a su dualidad el llamarse Estella desde su nacimiento, Cruella en su alter ego.