Los Masái Mara representan el sueño hecho realidad de los amantes a la carne. Esos pastores que visten de rojo, viven en Kenia meridional y degustan la sangre de los animales que sacrifican desconciertan a los investigadores de Occidente: su consumo de grasa es hasta seis veces más de lo recomendado y aún así sus niveles de colesterol no están por las nubes. Tienen buena salud.
Estos pobladores que viven principalmente de actividades agrícolas y ganaderas en Kenia y Tanzania parecen estar blindados contra las enfermedades del corazón.
Algunos lo atribuyen a sus altos niveles de actividad física. Un artículo publicado en 2010 en el British Journal of Sports Medicine fue uno de los que apuntó a esa conclusión, sin embargo ha sido rebatida pues esta tribu no es tan activa como se pensaba. La explicación parece estar en su particular forma de comer, en la que privilegian la carne y la leche, y tienen un bajo consumo de carbohidratos.
¿Concuerda esto con la recomendación de los nutricionistas...