Martín Elías no quería esperar a que su casa disquera le diera la fecha para hacer su disco. Él quería tener casi todo listo para cuando Sony Music lo llamara. “Como si supiera que ya no iba a estar”, dijo Rolando Ochoa, su acordeonero y amigo. Hoy hace promoción solo porque hay que hacerlo, aunque le duela en el alma.
Grabaron en el estudio de Ochoa. Ya el artista había decidido las canciones. Fueron 14 días en los que ambos, aprovechando un periodo fuera de los escenarios, se encerraron a crear. “La grabación más rápida de la historia, lo hicimos en par patadas”, dijo Ochoa.
El compromiso de Elías con la producción del disco se notó. Su acordeonero recordó como “estuvo metido de lleno. Era el primero que llegaba al estudio y el último que se...