El humo del incienso impregna las procesiones y los oficios religiosos propios de la Semana Santa. Esta sustancia, utilizada desde la antigüedad y a la que se menciona en La Biblia en varias ocasiones, encierra un gran simbolismo. Acérquese a su significado, sus usos y sus implicaciones en la salud respiratoria.
Un participante en la procesión quema incienso al paso de la imagen de Jesús de la Merced en el centro histórico de la capital de Guatemala. EFE/ Ulises Rodríguez
Produce un agradable aroma al arder y crea un ambiente místico. El espiral de humo subiendo hacia el cielo se ha querido ver como un reflejo de la actitud de oración y de la elevación de la mente hacia la divinidad.
Metáforas aparte, lo cierto es que el incienso está ligado a la historia sagrada desde tiempos remotos. No en vano, es uno de los presentes que los Reyes Magos entregaron al Niño Jesús en el portal de Belén y estos regalos no están elegidos al azar. Le llevaron oro como rey, incienso como Dios y mirra como hombre, pues esta última se utilizaba para embalsamar a los difuntos.
El episodio relativo a los Reyes Magos quizás sea el más conocido pero en la Biblia hay muchas más referencias al incienso. Una de ellas está reflejada en el...