Hace dos meses, Miguel Ángel Reyes no tenía equipo y su futuro en el ciclismo era poco alentador, pues a pesar de ajustar cinco años como ciclista profesional ninguna escuadra lo había tenido en cuenta para esta temporada. Sin embargo, una llamada telefónica le cambiaría el rumbo a su vida ciclística.
De 25 años e inquieto por encontrar donde entrenar y con quien competir, Reyes llamó a Alexánder Soler, con quien ya había corrido en otros equipos y le pidió el favor que le permitiera hacerlo a su lado.
Soler consciente de la calidad deportiva y humana de Miguel Ángel no dudo en darle el apoyo y con él inició una rutina intensa de preparación, cuyo principal objetivo era afrontar la Vuelta a Colombia vinculado a su nuevo equipo, respaldado por...