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“Estoy de vuelta en casa y voy a dar lo mejor por esta camiseta”: Andrés Reyes, en su regreso a Nacional

Andrés Reyes regresó a Nacional con más experiencia y madurez, tras su paso por el fútbol internacional. El defensor habló de su historia, los sacrificios de su familia y la ilusión del nuevo reto.

  • Andres Reyes durante el amistosos benéfico entre Nacional y Once Caldas. FOTO ATLÉTICO NACIONAL
    Andres Reyes durante el amistosos benéfico entre Nacional y Once Caldas. FOTO ATLÉTICO NACIONAL
hace 6 horas
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El defensor central Andrés Reyes regresó a Atlético Nacional, club en el que se formó y donde debutó como profesional en 2018. Después de varios años de experiencia en el fútbol internacional, el zaguero vuelve con mayor madurez y nuevos conceptos para aportar al proyecto que encabeza Lucas González.

En diálogo con EL COLOMBIANO, Reyes habló de su retorno al conjunto verdolaga, recordó los difíciles primeros meses que vivió cuando llegó desde Puerto Tejada a Medellín, la importancia de sus padres en su carrera, sus experiencias en Estados Unidos y la ilusión de volver a vestir la camiseta de Nacional.

¿Cómo han sido estos primeros días en su regreso a Atlético Nacional?

“Han sido días de mucha felicidad por estar nuevamente en casa. Estoy muy contento de volver al club que me dio a conocer y que, gracias a esa oportunidad, me permitió ser lo que soy hoy. El seguimiento que me han hecho hasta ahora ha sido genial. También estoy tratando de adaptarme nuevamente, porque hay un técnico nuevo y muchos compañeros con los que no estuve en mi primera etapa. Han sido días de aprendizaje y todavía hay mucho más por venir”.

Usted llegó a Nacional desde muy joven, después de formarse en Puerto Tejada. ¿Cómo recuerda esos primeros años?

“Como todo niño, era feliz en el barrio corriendo detrás de una pelota. Esa era mi vida, además del estudio, que siempre fue algo que mi mamá me recalcó mucho. Ella me decía que estudiara porque sin estudio no iba a llegar a ser alguien en la vida. Mi infancia, como la de muchos jugadores y personas, estuvo marcada por situaciones de violencia y momentos complicados. Gracias a Dios no me dejé involucrar en eso. La educación que me dieron mis padres y mi familia fue fundamental para ser hoy la persona que soy. También tuve muy buenos instructores desde que estaba en una escuela pequeña hasta que llegué a Atlético Nacional, que fue lo más grandioso que me pudo pasar en ese proceso”.

¿Qué jugadores admiraba cuando era niño?

“Empecé viendo mucho a Ronaldinho y Neymar. Yo no comencé jugando como defensor; uno siempre quería hacer las jugadas de ese tipo de jugadores. Pero a medida que fui creciendo y viendo la fortaleza que tenía, empecé a inclinarme hacia otra posición. Después comencé a mirar mucho a Sergio Ramos, que para mí es un referente hasta el día de hoy”.

¿Cómo se dio su llegada al club verdolaga?

“Estábamos jugando el torneo Las Américas, en Cali, con el Club Deportivo Aston Villa, una escuela que también me ayudó muchísimo a formarme. Creo que por la buena actuación que tuve en ese torneo se me abrieron las puertas de Atlético Nacional. Fue muy difícil porque significó dejar a mi familia y llegar a Medellín. Era la primera vez que salía de mi pueblo y para mí fue un cambio drástico”.

¿Cómo fueron esos primeros días en Medellín?

“Llegué a la casa club que tenía Nacional en Envigado. Recuerdo que los primeros tres meses me quería devolver para mi casa. Lloraba solo en el cuarto. Los otros compañeros ya llevaban tiempo y estaban acostumbrados, pero para mí todo era nuevo. Hablar con mi mamá y con mis papás, decirles que eso era lo que quería y que tenía que luchar por mi sueño, me ayudó mucho. Con el paso del tiempo empecé a ver más cerca el sueño de ser futbolista profesional. Yo pensaba: ‘Si ya estoy aquí, en el club más grande, estoy a un pasito’. Ya no podía devolverme a mi casa. También quería devolverles a mis padres y a mi familia todo el tiempo y esfuerzo que habían invertido en mí. Eso me dio la valentía para seguir por el camino que hoy me tiene de regreso aquí”.

¿Qué significan sus padres en su carrera?

“Gracias a Dios los tengo vivos a los dos y siguen juntos. Me han acompañado en todo. Han visto las alegrías y las tristezas, y para mí es gratificante poder estar nuevamente aquí y más cerca de ellos. Poco a poco he tratado de retribuirles toda la ayuda que me dieron durante mi infancia”.

¿Quiénes fueron sus técnicos en las divisiones menores de Nacional?

“En la Sub-17 estuve con Hernán, ‘El Arriero’, y creo que con él trabajaba Diego Mazo. Después pasé por la Sub-20, donde también trabajé con Nixon Perea. El que me dio la oportunidad de debutar fue ‘El Arriero’, en 2018”.

¿Cómo recuerda aquel debut con apenas 18 años?

“Estaba muy joven. Ese día me sentía un poco nervioso. No recuerdo si estaba lloviendo, pero pensaba en muchas cosas. Normalmente se convoca el equipo el día anterior y yo estaba ahí, pero no sabía que iba a debutar. En el calentamiento, cuando ya íbamos a salir y estábamos cantando el himno, me ericé. Estaba nervioso antes de comenzar, pero después de cinco o diez minutos en el campo me sentí espectacular”.

¿Qué hizo su mamá antes de ese partido?

“Mi mamá es muy creyente. Ella estaba orando, pidiendo por mí, protegiéndome las piernas y echándome la bendición para que no me pasara nada. Estaba feliz porque había cumplido el sueño por el que tanto estaba luchando”.

Después de Nacional llegó al fútbol internacional. ¿Cómo fue salir del país?

“Mi primera experiencia fuera del país fue en Inter Miami. Pensé que iba a ser más difícil, pero al final no lo fue tanto. Sí fue complicado por la pandemia, porque ese año llegó y yo estaba solo. Me tocó aprender a cocinar y a cuidarme más. Hacía videollamadas con mi mamá para sentirla más cerca. Eso me ayudó a sobrellevar ese momento. Además, era una ciudad donde se habla español y eso facilitó un poco las cosas. Después estuve en Nueva York, donde el idioma sí fue un reto mayor”.

¿Cómo fue ese proceso?

“Allá fue un poquito más complicado. Había latinos, pero no era lo mismo. Tres meses después empecé clases con una profesora para, por lo menos, entender los ejercicios que explicaba el entrenador. Después fui practicando, hablando con mis compañeros y preguntando. Así fui aprendiendo mucho más con el paso de los años”.

¿Cuál es la diferencia entre el Andrés Reyes que salió y el que vuelve?

“Soy mucho más maduro, sobre todo en lo personal. Las experiencias que uno vive lo hacen crecer. Futbolísticamente también crecí por el paso que tuve en esos equipos, especialmente en el último. Aprendí muchos conceptos tácticos que ahora me pueden ayudar en el fútbol colombiano. Con la ideología del profesor también siento que voy a crecer muchísimo. Al final, lo importante es ayudar al equipo”.

¿Qué le ha pedido Lucas González desde su llegada?

“He visto que tenemos muy buenos jugadores. Eso no hay duda. En cuanto a la ideología del profesor, siento que nos va a ayudar mucho porque es un técnico al que le gusta someter al rival, presionar cuando no tenemos el balón. Eso también hace parte de la ADN de Nacional: ir a proponer. Por lo poco que he visto en los entrenamientos, la sensación que tengo es que vamos a crear un equipo que siempre salga a proponer, sin importar si juega de local o visitante. Siempre buscar el resultado”.

¿Cómo está la competencia interna por la posición?

“La competencia siempre va a estar. Si Simón García y Néider Parra están en Nacional es porque tienen condiciones, carácter, valentía y talento. La competencia es buena. Más allá de competir, siento que cualquiera al que le toque va a aportarle al equipo. Al final, lo importante es que todos estemos en función del club”.

¿Cómo se siente físicamente y cuánto cree que le falta para estar al ciento por ciento?

“Eso es del día a día. Estoy trabajando muy fuerte, especialmente por el tema del cambio climático. Acá hay un poco más de altura y donde estaba hacía mucho más calor. La parte física va llegando poco a poco. También tengo que engranar con lo que quiere el profesor. A veces puede tomar un tiempo, pero estoy trabajando para estar con el equipo y ayudar en lo que necesite”.

Usted también vivió de cerca la violencia en Puerto Tejada. ¿Qué siente al recordar a personas de su generación que tomaron otros caminos?

“Hoy en día tengo muchos amigos que ya no están y otros que todavía están metidos en ese mundo. También tengo amigos de aquella época que están bien y que no tomaron ese camino. Cada quien decide qué quiere vivir. No les deseo el mal porque todos tenemos un propósito en la vida, pero sí me da tristeza por el camino que escogieron. Sé que son personas buenas en el fondo y crecí con ellos en ese entorno, por eso me duele que hayan tomado ese rumbo”.

Si no hubiera sido futbolista, ¿qué habría hecho?

“Tenía otro deporte que era el basquetbol. Viendo también las oportunidades que hay en Colombia, de pronto me habría inclinado por la Ingeniería. Me iba bien en matemáticas, más o menos, pero si había que sacar adelante un proyecto tocaba meterle empeño”.

¿Qué hace en su tiempo libre?

“Cuando estaba lejos, cada vez que tenía vacaciones lo primero que hacía era venir a estar con mi familia y con mi hijo. Eso me llenaba nuevamente el corazón de alegría. Las comidas que prepara la mamá de uno y ese calorcito de la familia no se encuentran estando lejos. Yo era feliz cuando llegaba a la casa y mi mamá ya me tenía preparada una comida especial”.

¿Cuál es esa comida que tanto le gusta?

“Una carnita en rollitos con ensalada o una lechoncita. Eso era muy bacano”.

¿Cómo se distrae?

“Me gusta el reguetón y la salsa. Soy un muchacho muy tranquilo y casi no me gusta la calle. Si fuera por mí, llego de entrenar y me puedo quedar todo el día en la casa. También juego videojuegos con mis amigos. Eso me ayuda a salir un poco de la rutina”.

¿Cuál es el consejo que más lo ha marcado?

“Siempre tomo como referente a mi mamá. Siento que, a pesar de su corta edad, la vida también le ha enseñado mucho. Ella me dice que a veces las cosas le pasan a uno una vez, dos veces, pero no tres. Eso aplica para todo, tanto en la vida personal como en lo futbolístico. Aunque ella no sepa mucho de fútbol, sus consejos siempre me ayudan a seguir creciendo. También me ha enseñado a darle gracias a Dios por todo: por lo que sí, por lo que no y por lo que a veces uno no entiende. Cuando uno es consciente y creyente, con el tiempo puede entender el propósito de las cosas”.

¿Cómo lo recibió el grupo en su regreso a Nacional?

“Todo el mundo me recibió muy bien. Me recibieron con mucha alegría. Cuando salí era un niño y ahora regreso un poco más maduro. Fue bonito recordar las caras de todos y que ellos también recordaran la mía. Me dio mucha felicidad estar aquí nuevamente”.

¿Qué mensaje les deja a los hinchas que están esperando verlo en cancha?

“Que sigan apoyando al grupo. Estamos trabajando fuertemente para darles esas alegrías que ellos esperan. Seguimos en ese proceso, estamos dando lo mejor y, de mi parte, apenas esté nuevamente con el grupo, saben que voy a dar lo mejor por esta camiseta. Eso es lo único que prevalece: ayudar siempre hasta el final”.

¿Cómo vivió el terremoto?

“Fue un despertar para todos nosotros. Cuando uno ve estas situaciones lejos de su zona dice: ‘Wow’. Pero cuando te toca vivirlo y te das cuenta realmente de la magnitud del problema, entiendes que todo se puede acabar en dos o tres minutos. Todo lo que has construido durante una vida, incluso tu familia, se puede ir. Uno a veces siente que siempre va a tener a las personas al lado y por pequeñas discusiones deja de hablarles. Puedes estar enojado con tus padres, con tu mamá, y en un segundo puedes perderlo todo. Después puede ser muy tarde para arrepentirse. Es demasiado triste por las personas que lo han perdido todo. No alcanzo a imaginar lo que están viviendo”.

¿Qué le ha parecido la respuesta del país ante esta tragedia?

“Es lo que más me ha impactado. No sabía la capacidad que podíamos llegar a tener los colombianos. Ahora se ha demostrado. Nosotros como institución tratamos de hacer algo, por ejemplo, con el partido benéfico, y cada jugador también ha hecho su aporte en distintos lugares. Lo importante es que toda Colombia está unida para ayudarnos los unos a los otros. Eso es algo que hay que resaltar”.

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