A la hinchada del Medellín poco le importó el horario que dispuso Dimayor para el encuentro más atractivo de la jornada entre el cuadro rojo y el Junior (7:30 p.m.) y por el cual la directiva del club elevó una queja formal ante la entidad.
Los hinchas rojos, que llevan 509 días sin ver caer a su equipo en el Atanasio Girardot, tienen planeado reunirse a partir de las 4:30 p.m. en el hotel Dann Carlton para salir en caravana rumbo al estadio, escoltando el bus del plantel.
Más temprano, a partir de la 1:00 p.m., hay otra convocatoria a las afueras del Éxito de Robledo para que la marea de aficionados, acompañados con bombos y banderas, arriben al máximo escenario del fútbol paisa.
El buen ambiente que emana desde la afición poderosa, y que contrasta con el generalizado desencanto que había entre la fanaticada en la pretemporada, responde a la cohesión que han logrado los jugadores en cabeza del técnico Alexis Mendoza.
“La energía que tenemos al interior del grupo es bárbara. Sentimos mucha fuerza, mucha convicción. Nosotros ya tenemos nuestra idea y no vamos a renunciar a ella sin importar el equipo que esté al frente. Tenemos que aprovechar que estamos mejor que ellos”, sentenció Adrián Arregui, a quien le bastaron dos juegos para ganarse el reconocimiento del público.
Si la propuesta del cuadro rojo se desenvuelve sin problemas ante el actual bicampeón del fútbol colombiano, la fiesta que organizará la afición durante la tarde tendrá como premio la cifra de 33 partidos de invicto en su feudo. Claro que hacerlo contra los barranquillero siempre tiene una sazón especial.