El podio en la categoría sub-15 de los latinoamericanos de tenis de mesa, generalmente, ha estado reservado para los representantes de Brasil, Puerto Rico, Chile y México, potencias del continente americano.
Con lo que no contaban los deportistas de estos países es que una niña de 14 años, Alejandra Alzate, les iba a dar la pelea. La nacida en El Carmen de Viboral se quedó con la medalla de bronce, la única que ganó Colombia en el certamen realizado en Guatemala. La división la dominaron Valentina Ríos (Chile) y Livia Lima ( Brasil).
“El proceso de Alejandra ha sido muy lento, hay otras jugadoras que han tenido picos más altos y más rápidos en el logro de resultados, por eso pensamos que esta medalla de bronce es sorpresiva”, dice Juan Camilo Soto, su entrenador.
Según el técnico, la niña que aparece segunda en el ranquin nacional (sub-15) tiene excelente potencia de juego, ese es su fuerte, pero le faltan muchas cosas por aprender.
“Es una deportista con muchas cosas por mejorar. Es muy disciplinada, constante, entrena a doble jornada. Pero tiene una deficiencia, sus saques, que por lo general son malos. También le falta velocidad de desplazamiento. Y si así y todo es tercera, entonces se pueden esperar muchas cosas buenas de ella”.
De entrada, posee la ventaja que puede repetir en su categoría el próximo año, eso da para pensar “que se puede aspirar a un mejor puesto”, agrega Soto.
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